La Selección aterriza en Ibiza en Liria por Jesús Mariñas

La isla blanca ya ha desplegado la alfombra roja. El pistoletazo de salida fue el Festival Bacardí Ibiza –un gran reto según el conseller Vicente Roig– con Sting, un Elton John debutante en la zona y Lenny Kravitz, que actuó allí antes de aparecer en el madrileño Rock in Río, que supone una excursión, con tortilla incluida, hasta Arganda. Las «celebrities» se dejan caer por la isla española, y es que nuestro país está de moda tras el triunfo de la Selección de Vicente del Bosque. Sus «niños» fueron aterrizando ayer en la isla pitiusa y copando más interés que la convaleciente Romina Belluscio y Guti. Navegan en un yate en compañía de sus padres, lo que hizo malpensar en una boda secreta que por lo que parece nunca llegará, ya que vuelven a posponerla. La tucumana fue pillada en bikini y «¡Hola!» compró el material fotográfico por 25.000 euros. Pero ya seguiré haciendo un repaso de los famosos que comienzan sus vacaciones la próxima semana, cuando arriben Borja Thyssen y Blanca Cuesta a un apartamento de la Marina Botafoc, donde no convivirán con Cuqui Fierro –que guardará luto en su finca portuguesa–, pero sí con Jaime Cantizano.

Camacho se ha instalado en su casa de Talamanca y el goteo ha sido constante en estos días: Silva, Torres, Puyol, Ramos, Busquets, Xavi, Villa... Menuda mezcla explosiva, casi igual a la surgida entre la organización y los patrocinadores del Festival Bacardí. Se enfrentaron porque Pino Sagliocco no colocó los carteles anunciadores del ron en el escenario, que tuvo por fondo el aguilucho de la firma que promociona Fernando Porcar –nacido en Sitges, como su creador Facundo Bacardí–, quien ha invertido una pasta gansa para este experimento en unos terrenos cedidos por Abel Matutes.

Sting sólo vendió 9.000 de las 55.000 entradas de cincuenta euros, un poco menos que Elton John, que no lo entendía bajo su americana rutilante con la espalda en pedrería. Su marido e hijo lo comentaron, inquiriendo si San Antonio «es lo más a nivel inglés».

El duelo entre el ron y el promotor italiano fue más allá del escenario, que contó con unas actuaciones magníficas que no se perdió Vicky Martín Berrocal. Lo observó Iván Sánchez, que acudió con unas impresentables bermudas. Imaginen lo que comentaron de su descuido, estando tan próximo a Naomi Campbell, que ocupó el palco «supervip». Disfrutar de este espacio costaba 1.000 euros diarios y daba opción a una silla preferente, bufet de 12 de la mañana a 12 e la noche, cena al anochecer con tres platos y una botella de champán francés, además de una camiseta conmemorativa. Vladimir, el novio ruso de la «top model», se gastó 30.000 euros por asistir al festival, ya que se quedó con treinta entradas.

500 euros por minuto
También acudieron el prepotente Maxi Iglesias, Úrsula Corberó, Jesús Olmedo y Ángela Molina cada vez más bella. Se acercaron también Olivia y Mónica. Luis Galliusi paseó ufano a la argentina Karen Azzinari, sustituta de Gael Collet en Dior. Ella viene de trabajar en Hermés y lucía un collar en forma de garfio y hasta una sahariana, porque tiene que adaptarse al cambio. James Blunt, que iba descalzo, se conmovió con Elton más que ante las mezclas de David Guetta, que cobró 500 euros por cada minuto de actuación.