ANÁLISIS: La flexibilidad laboral es el camino por Gloria Juste

La Razón
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Con las condiciones de las empresas y centros de trabajo, ¿pueden los padres y madres trabajadores aspirar a tener más de dos hijos?
–Cada vez son más los centros de trabajo y empresas que son conscientes de que su principal activo son las personas y de la importancia que tiene para su cuenta de resultados tener personas equilibradas personal y profesionalmente en sus empresas. Medidas como la flexibilidad laboral, beneficios sociales, ayudas para guarderías, ayudas para comedor y sobre todo políticas de flexibilidad laboral tanto espaciales como de horarios se aplican ya en grandes empresas en España, y empiezan a aplicarlas lentamente en pymes y comercios. Sin embargo, es necesario un entorno social más favorable y estable al actual que incluya una política que claramente favorezca a las familias numerosas.
 
- Los pasos anunciados por la ministra Ana Mato, que parecen buscar un fomento de la natalidad, se centran en la flexibilidad laboral. ¿Están bien encaminados?
–En la actualidad existen muchas pequeñas medidas institucionales, empresariales y sociales que se han tomado para favorecer a las familias. Sin embargo, no debemos focalizar todo el peso del fomento de la natalidad en la empresa, todas independientes y de apoyo a la familia. El coste de vida sigue multiplicándose por cada hijo, educación, alimentación, ocio, etc… Sería necesario realmente un gran proyecto de ley que analice y recoja globalmente todos los aspectos que afectan, incluyendo a las familias, unificarlos y llevar a cabo una propuesta íntegra y global. Por ejemplo aumentos en los límites de renta exentos en IRPF para familias numerosas, desgravación del gasto de las familias en ayudas en casa para poder trabajar padre y madre fuera de casa, revisión de las ayudas a la educación para familias numerosas, revisión de la metodología de estudios en cuanto a los costes de los libros, etc. Y, en general, todo pasa por apoyar la racionalización y homogeneización de horarios laborales y escolares.

- Las medidas de conciliación parecen siempre centrarse en las madres. ¿Por qué nos olvidamos de los padres?
–Conciliar es compatibilizar vida personal y profesional. Es por tanto atender el cuidado de los hijos, atender a nuestros mayores, es formarse y trabajar para desarrollarnos tanto en el trabajo como personalmente, es decir, conciliar es equilibrar. Hasta que los hombres no disfruten en igualdad de condiciones de estas medidas, la conciliación seguirá siendo una demanda social por la que trabajar.

Gloria Juste
Fundación Mujer, Familia y Trabajo