Alberto Fernández obliga a Trias a elegir entre PSC o PP

La Razón
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BARCELONA- Aunque desde que llegó al Govern Artur Mas ha intentado poner de moda el concepto de geometría variable, sus esfuerzos no han tenido éxito con Alberto Fernandez. Tras una semana de flirteos entre CiU y PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, el presidente del grupo municipal del PP avisó ayer a Xavier Trias de que si acaba pactando el Plan de Actuación Municipal (PAM) –la hoja de ruta del mandato– con los socialistas, se olvide de tan siquiera negociar los presupuestos de 2013 con los populares.

Trias, que al igual que Mas gobierna en minoría, necesita la complicidad de alguno de los grupos de la oposición –PP, PSC, ICV o el tándem que forman Joan Laporta y Jordi Portabella con UpB– para sacar adelante el PAM. Como el PP ha optado por distanciarse de CiU, pese a haberle ayudado a sacar adelante los presupuestos de 2012, Trias explora otros pactos. La semana pasada se reunió con el presidente del grupo municipal del PSC, Jordi Martí, a quien convenció para intentar negociar la hoja de ruta del mandato. No le costó mucho esfuerzo, porque tras la marcha de Jordi Hereu, el PSC está predispuesto a ejercer una oposición constructiva. Esto es intervenir para evitar una parálisis en el gobierno municipal, pero no a cualquier precio.

Los socialistas mirarán con lupa los recortes para que los servicios sociales no se vean resentidos, tratará de reconducir el cambio de modelo de las guarderías públicas y pedirán a CiU que renuncie a proyectos urbanísticos ambiciosos, como la urbanización del Morrot a través del proyecto Bau@Ictinea, algo que se presenta muy difícil.

El modelo de ciudad de CiU y PSC, a falta de redefinirlos, son tan antagónicos que a Fernández le cuesta entender que se sienten a negociar el PAM.

El presidente del grupo municipal del PP aseguró que no interferirá en una negociación entre socialistas y nacionalistas porque «es una oposición legítima del gobiermo municipal negociar con el PSC». Sin embargo, reprocha a los de Trias que «no es lógico que llegue a un acuerdo con el PSC para marcar la hoja de ruta de Barcelona hasta 2015 y después querer pactar con el PP los presupuestos en los que se deberán concretar las aportaciones y calendarios que se destinarán a las políticas marcadas por el Plan de Actuación Municipal».

Divergencias
Fernández, que ha insinuado el más que probable «no» del PP al PAM, insistió en que no entendería que el PSC pueda dar el visto bueno a la hoja de ruta de CiU. Sobre todo, si Trias no renuncia a proyectos que ha definido esenciales en su mandato, como el barrio Bau@Ictinea, la reforma de la plaza de las Glòries, Can Batlló, la marina de lujo del Port Vell o la nueva política de guarderías, a los que los socialistas han mostrado su oposición.

Si finalmente hay acuerdo, tiene preparado el contrataque. Reprochará a Trias que el cambio que vendió no era real porque un pacto con el PSC sería «dar continuidad» a los 32 años de socialismo en la capital catalana. Si bien el «sí, quiero» del PSC al PAM se presenta complicado, la abstención no es una quimera y CiU podría sacar adelante el PAM con UpB.