Jubilados

La Razón
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Los veo al pasar, sentados cada día, a poco que dé el solecito, en el ruedo de piedra de San Cosme (de espaldas a la iglesia, claro), a verlas pasar y comentar entre ellos. Así que hoy me visto un poco de jubilado y aquí me siento: -Pues mira, mira, que a ésa, si me la cogiera en un rincón a solas…/ -Calla, Gregorio, que ya darás tú gracias si consigues mear cuando te levantes por la noche./ -Hombre, ya está el Jeromo tocándonos la campanilla del Sacramento. / -Es que es verdá, Tomás: que hay que saber ir con la edad de uno./ -Ya, y agradecer que nos dejen todavía unos añitos de venir aquí a babear al sol./ -Serás tú el que babeas, coño, que lo que es yo… / -Tú tan a gusto con tu pensioncita, ¿eh? / 

-Pues claro que sí, carajo: no nos digas que estabas mejor currando tus ocho horas en la cantera, Jeromillo./ -Pues no sé qué te diga, Goyo. -Sí, hombre, sí: hay que ser agradecidos. Demasiao bien que estamos./ -No vamos a estar, si estamos en el estado del bienestar: ¿no sabes?/ -Lo he leído en la Prensa, sí. /-Pues eso: ¿no nos dan una jubilación decente pa compensar de tos los años de curre que arrastramos?/ -Un poquillo tarde llega, ¿no? / -Cállate ya, zambomba. ¿No tienes pa comprar a plazos el piso?/ -Tengo, tengo. /-Y ¿no te da pa tu buen rabo de toro o tus mejillones de vez en cuando? / -Me da, me da. / -¿Y pa comprarles juguetes a los nietos para Reyes? /-También, también. /-¿Y hasta pa pagarle a la parienta la cura de arrugas o tetas caídas?/ -Hasta eso, sí, hasta eso.

Cartelones
-Y ¿no hay ahí una Seguridad Social que te atienda, si te pasa algo malo, como Dios manda? / -Sí; que yo creo que algunos van también de consulta sin que les pase nada malo. / -Porque tienen miedo, coño, y con eso basta. -Basta, basta. /-Y ¿no tienes una televisión de pantalla plana y todo? / -Tengo: ¿qué iba a hacer, si no con «to» el tiempo que me sobra? -Y pa informarte de lo que pasa, ¿no?/ -También: ¿cómo iba yo a saber lo que pasa si no? -¡Eh!, ¿y esa tropa de revoltosos que pasan gritando con cartelones?/ -¿Qué más querrán pedir, con toas las puertas que les abren?/ -Déjalos: ya se les apagarán las fiebres y aprenderán a saber lo que son las cosas.