«Wilt» la vida es una muñeca hinchable

La novela de Sharpe sube a escena por vez primera con Fernando Guillén Cuervo

Fernando Guillén Cuervo y Aitziber Garmendia, con la muñeca hinchable más famosa de la literatura

Mucho antes de que Wikipedia recogiera que Tom Sharpe había vendido 20 millones de ejemplares en todo el mundo de su novela más celebrada, una generación entera se había descacharrado con las desventuras de Henry Wilt, el infeliz maestro harto de su frívola esposa, humillado al ser descubierto in fraganti con una muñeca hinchable y acusado de asesinato cuando alguien cree que ha sepultado en cemento a su esposa. Desde luego, la mente de Sharpe rebosa mala uva. Hubo, cómo no, una versión cinematográfica. Lo raro es que a nadie, desde 1978, le hubiera dado por llevar la historia de «Wilt» a los escenarios.
Hasta que dos españoles se han atrevido a hacerlo. «Es una novela que a priori no es fácil de llevar al teatro, porque sucede en una comisaría, en una fiesta con un montón de gente... Tiene una complejidad que echa para atrás. Además, tras la película, Tom Sharpe hizo ver que se había quedado tan descontento que creo que nadie se había animado», explica José Antonio Vitoria, el adaptador del texto junto a Garbi Losada, ésta última también directora del montaje.

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Cuenta Vitoria que «la primera sorpresa fue que a una novela de 1978 le encontráramos vigencia. Pensamos que sería muy de allá, porque además tiene muchos guiños setenteros. Pero se la encontramos, por esa crítica ácida hacia una sociedad que vive de apariencias en lugar de realidades. Era una novela descacharrante y le vimos sentido a hacerla hoy en día: había un eco social».

Fernando Guillén Cuervo, protagonista de esta versión, se define como «wiltómano absoluto»: «Tardé cinco segundos en decirle por teléfono a José que sí. Era una novela que adoraba. Tom Sharpe fue visionario sobre lo que empieza a ser la decadencia de Occidente, que en los 90, cuando yo la leí, estaba en plena efervescencia. No te cuento ahora: la criminalización como objetivo, el desencuentro en la pareja, el desorden del espíritu estudiantil y la frustración como base de la sociedad. Sharpe cuenta todo eso con una acidez y una crítica maravillosas».

En el camino, explica Vitoria, han tenido que «limar mucho para dejar casi 300 páginas en 70». Y cuenta otra dificultad: «Wilt se va metiendo en una serie de líos que le llevan a una comisaría y a una investigación policial surrealista y descacharrante. Pero eso nos daba un "timing"que no nos gustaba: para no traicionar el espíritu del libro, decidimos hacerlo con la manera de contarlo, con una investigación basada en saltos en el tiempo. Utilizamos el "thriller"como locomotora de la comedia, cosa que Sharpe adora».

Ángel de Andrés, Ana Milán, Koldo Losada y Aitziber Garmendia completan el reparto. Ellos y, claro está, la otra coprotagonista, «fichada» en un sex-shop. «Algunas hemos visto», bromea Vitoria sobre el «casting» de la muñeca hinchable. Y añade Guillén Cuervo: «Es un mundo bastante limitado aquí en Europa. Japón creo que es otro universo. Es realmente un personaje muy calladito y divertido, sobre todo cuando intento reventarla a bocados». Y baja un poco la voz: «Tengo un momento muy comprometido con ella a nivel personal y actoral. Ya lo verás».
 

Cuándo: hasta el 6 de enero de 2013. De miércoles a domingo. Dónde: Teatro Bellas Artes. Madrid. Cuánto: de 22,40 a 28,00 euros. Tel. 91.532.44.37.