La UE promete un segundo rescate si el país cumple

El líder de la oposición conservadora griega, Antonis Samaras, puede ser la llave no sólo para salvar a su país de la bancarrota el próximo mes, sino también para que la zona euro sortee un impago que provocaría un auténtico terremoto financiero entre los países más vulnerables de la moneda común, como España.

Merkel y Sarkozy saben que la quiebra de Grecia provocaría un «tsunami» financiero
Merkel y Sarkozy saben que la quiebra de Grecia provocaría un «tsunami» financiero

A pesar de las llamadas de Bruselas para que respalde el plan de ajuste griego la semana que viene en el Parlamento, Samaras no cede. El griego volvió ayer a subrayar ante los líderes de su familia política europea, reunidos en la cumbre del Partido Popular Europeo (PPE) en Bruselas, que no respaldará los recortes de 28.000 millones de euros, que incluyen 150.000 despidos y las privatizaciones por valor de 50.000 millones de euros.

La canciller alemana, Angela Merkel, o el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso presionaron para que se sumara pero, como resumió a LA RAZÓN el secretario general del PPE, Antonio López Isturiz, «no ha sido posible», a pesar de las «duras» intervenciones de algunos, como Merkel. «Indudablemente va a dejar poso» la actitud de Samaras entre los suyos, comentó López Istúriz. Los conservadores europeos confían en la frágil mayoría del Ejecutivo socialista, Yorgos Papandreu para aprobar el recorte, necesario para que la UE y el FMI desbloqueen los 12.000 millones de euros que evite el impago en julio. Esta cantidad forma parte de los 110.000 millones del rescate aprobado el pasado año, a cambio de este severo programa de ajuste.

Horas después del encuentro del PPE, ya el conjunto de los líderes de la UE insistieron en que «todos los partidos en Grecia» deben apoyar «los principales objetivos y medidas claves» del programa. «La unidad nacional es un prerrequisito para el éxito», subrayaron con la mirada puesta en Samaras. Los jerarcas europeos trataron además el nuevo rescate que necesitará Grecia durante los próximos dos años. La UE instó ayer a cerrar cuanto antes el segundo plan de ayudas con el objetivo de «tomar las decisiones necesarias a principios de julio», que será financiado «a través de fuentes oficiales y también privadas».

Juncker: «No hay plan B»
El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, avisó ayer al líder de la oposición conservadora griega, Antonis Samara, de que «no hay un plan B» para Grecia. «El Parlamento griego tiene que cumplir; no podemos hacer creer a los griegos que puede haber otra solución. No hay un plan B», insistió.