Retrato de un general fuera de control

Tropas estadounidenses en Kandahar (Afganistán)
Tropas estadounidenses en Kandahar (Afganistán)

Madrid- A continuación recogemos unos extractos del reportaje «El general fuera de control» de la publicación «Rolling Stone» en los que se describe a Stanley McChrystal: «Estar en el escaparate de cara a la opinión pública nunca ha sido un lugar donde McChrystal se sintiera cómodo: antes de que el presidente Obama lo pusiera al mando en la guerra de Afganistán, estuvo cinco años llevando a los Black Ops (grupos de operaciones especiales) más secretos del Pentágono. ‘¿Cuál es la actualización en el bombardeo de Kandahar?', le pregunta McChrystal a Flynn. La ciudad ha sido golpeada con dos potentes coches bomba en un solo día, levantando la duda sobre las garantías del general de que podía arrancársela a los talibanes. ‘Tenemos KIA,s (Killed in action, muertos en acción), pero no me lo han confirmado', dice Flynn. McChrystal echa un último vistazo a la suite. A los 55 años, está descarnado y delgaducho, algo así como una versión mayor de Christian Bale en el filme ‘Rescate al amanecer'. Sus ojos azul claro oscuro tienen la inquietante habilidad de penetrarte cuando se fijan en ti. Si la jodes o le decepcionas, pueden destrozar tu alma sin la necesidad de que él alce la voz». (...)A la mañana siguiente, McChrystal y su equipo se juntan para preparar un discurso que él va a dar en la École militaire. El general se enorgullece de ser más agudo y con más cojones que nadie. Pero su descaro tiene un precio: McChrystal ha estado al mando de la guerra durante sólo un año, en ese tiempo se las ha apañado para cabrear a casi todas las partes implicadas en el conflicto». (...) A pesar de que votó por Obama, McChrystal y su nuevo comandante en jefe no conectaron. El general se encontró por primera vez con Obama una semana después de que este asumiera el cargo, en una sala del Pentágono conocida como el Tanque. De acuerdo con fuentes cercanas, McChrystal pensó que Obama pareció ‘incómodo e intimidado' por la habitación repleta de militares de altos vuelos. Su primera reunión en solitario tuvo lugar en el Despacho Oval, cuatro meses después, cuando McChrystal ya tenía su trabajo en Afganistán, y no fue mucho mejor. ‘Era una operación fotográfica de diez minutos', cuenta un asesor de McChrystal. ‘Obama claramente no sabía nada de él ni quién era. Aquí está el tipo que va a dirigir su jodida guerra, pero no parecía muy comprometido'».