Berlín

Merkel insiste en que es «decisión exclusiva» de España pedir la ayuda

La canciller alemana, Angela Merkel, insistió hoy en que la eventual decisión de pedir o no la línea de credito por parte de España corresponde "exclusivamente"al Gobierno de Mariano Rajoy. Asmismo, aseguró hoy en el Parlamento que desea que «Grecia permanezca en la zona del euro», porque «a pesar de las dificultades»es lo mejor para la UE.

La canciller alemana, Angela Merkel, insistió hoy en que la eventual decisión de pedir o no el rescate por parte de España corresponde "exclusivamente"al Gobierno de Mariano Rajoy.
La canciller alemana señaló que son por todos conocidas las condiciones para un rescate que conlleva la asistencia del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

Merkel defendió que su propuesta devolverá al viejo continente la "competitividad"y la "confianza"-en cuya perdida está el origen de la crisis, a su juicio-, y le dotará de una mayor eficiencia sin dañar sus fundamentos democráticos.

Apostó por aumentar las competencias del comisario europeo de Asuntos Monetarios y Económicos, equiparándolo con el comisario de Competencia, para que pueda revisar los presupuestos nacionales e incluso vetarlos y devolverlos al parlamento correspondiente.
Además, abogó por que en el Parlamento Europeo (PE) las cuestiones relativas sólo a algunos países miembros, como los pertenecientes a la eurozona o a la zona de Schengen, las discutan y voten solamente los europarlamentarios de los países implicados, y no los 27 de la UE.

"Así Europa no avanza", dijo Merkel criticando la situación actual. La canciller reiteró su apuesta por reforzar el "nivel comunitario", aunque sin anular el nacional -para no erosionar la legitimidad democrática- e incluso "combinar"ambos.

"En aquellas áreas donde se refuerce el nivel comunitario, se tendrá que reforzar también el poder del Parlamento europeo", argumentó.

Propuso a este respecto coordinar -que no unificar- las políticas económicas (mercado de trabajo, impuestos, entre otras), y ahondar en la unión fiscal y financiera.

Este último aspecto incluye la unión bancaria, un asunto en el que Merkel recordó su oposición a que el supervisor bancario común entre en funcionamiento a principios de 2013, frente a los deseos de Bruselas y, entre otros, de España. "Calidad antes que velocidad", dijo defendiendo su postura y añadió que aún quedan sin resolver asuntos legales "complejos".

Merkel intentó rebajar asimismo las expectativas generales ante la cumbre europea donde va a proponer estas reformas, y explicó que en este encuentro no se van a adoptar decisiones concretas, sino solamente sentar las bases para los acuerdos que sí se sellarán en la reunión prevista para diciembre.

Además, aplaudió en su discurso los esfuerzos de Grecia, su "voluntad de cambio"y aseguró que desea que el país heleno permanezca en la eurozona, porque "a pesar de las dificultades", es lo mejor "para Grecia y para la Unión Europea".

En este asunto, Peer Steinbrück, recientemente nombrado candidato socialdemócrata a la cancillería para las elecciones de 2013, criticó a la canciller por su "doble juego"con Grecia, amenazándola durante meses con la expulsión de la eurozona para ahora forzar su permanencia.

La jefa del Gobierno alemán destacó también que la eventual decisión de pedir o no un rescate total por parte de España corresponde "exclusivamente"al Gobierno de Mariano Rajoy.
La canciller alemana señaló que son por todos conocidas las condiciones, los programas de reformas y ajustes, que conlleva la asistencia financiera del permanente Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

"La mayor parte de los problemas están en casa y, por eso, deben resolverse en esa misma casa", apostilló Merkel, instando a los gobiernos nacionales a atajar ellos mismos las causas de la crisis y no esperar una solidaridad sin condiciones por parte del resto de países miembros de la UE.

A los países en crisis les exhortó a atajar el desempleo "flexibilizando el mercado laboral", como sabe Alemania "por experiencia propia", en referencia a las reformas acometidas en la pasada década.

"La solidaridad va de la mano de las condiciones para aquellos Estados que la requieren", afirmó la canciller, que recordó que sólo recibirán el apoyo del MEDE quienes suscriban el pacto fiscal.