Galileo vs GPS segundo asalto

La Comisión Europea (CE) anunció hoy que el lanzamiento de dos satélites europeos para el sistema de navegación europeo Galileo ha sido un éxito, con lo que se da un paso adelante hacia la puesta en marcha del sistema que pretende rivalizar con el GPS estadounidense. Consulte el gráfico con la puesta en órbita de Galileo

Imagen del lanzamiento ayer, en la Guayana Francesa
Imagen del lanzamiento ayer, en la Guayana Francesa

MADRID- El proyecto continúa por el buen camino. La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó ayer dos satélites más del sistema de navegación europeo Galileo, IOV3 e IOV4, que portarán por primera vez el sistema de búsqueda y rescate. Estos se unirán a los otros dos que la ESA puso en órbita el pasado diciembre, lo que significa que el proyecto ya podrá operar. El lanzamiento se hizo con un cohete ruso Soyuz desde la nueva plataforma de estos lanzadores, en la base de la ESA en la Guayana Francesa.

Galileo permitirá a los europeos obtener autonomía del Sistema Global de Posición (GPS), que EE UU controla actualmente. Por el momento, con cuatro satélites en el espacio aún se depende del GPS para operar, pero a partir de 2015, para cuando la ESA tiene programado contar con 18 aparatos en órbita, el sistema será completamente independiente. Será entonces cuando Galileo ofrezca tres tipos diferentes de servicio: el servicio abierto y gratuito, el servicio público regulado y el servicio de búsquedas y salvamento.

El portavoz de la ESA, Javier Ventura-Traveset, explicó el pasado miércoles que IOV3 e IOV4 serán los primeros aparatos en portar el transpondedor de búsqueda y rescates que, además, se diseñó y fabricó completamente en España. Sobre este sistema, Ventura-Travesset ha indicado que, hasta el momento, el sistema GPS permitía, por ejemplo, que un barco lanzara un mensaje de socorro que llegaría a los servicios de emergencia a través del sistema de satélites. «Gracias a Galileo, el barco que ha mandado la señal también recibirá una respuesta en la que se le avisará de que su mensaje ha sido recibido y que el rescate va en su ayuda», añadió el portavoz. Esta constelación de satélites, que llegará a contar con 30 aparatos en 2018, 27 satélites operativos más tres en reserva, permitirá disponer de mejores servicios, desde una navegación para vehículos más precisa, una gestión eficiente del transporte por carretera o transacciones bancarias más seguras. En cuanto a lo que aportará al día a día de los ciudadanos, el portavoz de la Asociación Española de Empresas Europeas Tecnológicas, de Defensa, Aeronaúticas y Espacio (Tedae), Miguel M. Romay, ha aclarado que «Galileo es una evolución del GPS» y que «permitirá pasar la precisión de metros a centímetros, por ejemplo, en los mapas en los que buscamos una calle». Los 30 satélites que formarán el sistema completo se situarán a una altura de 23.223 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Una vuelta cada catorce horas
Catorce horas es lo que tardará el satélite en dar una vuelta completa a la Tierra. Esta órbita intermedia se ha elegido debido a que es relativamente estable y los satélites giran alrededor de la Tierra a una velocidad relativamente lenta. De haber elegido una órbita más baja, se necesitarían más aparatos para garantizar la misma cobertura, y de haber sido más alta, se reduciría el alcance de ésta. Los satélites se encontrarán en tres planos orbitales distintos, para que así Galileo ofrezca cobertura a toda la superficie de la tierra, incluidas las zonas polares. E sistema europeo de posicionamiento global por satélite será interoperativo con el GPS estadounidense y el Glonass ruso.

El portavoz de Tedae ha señalado que nuestro país es el quinto que más ha participado en la fase de desarrollo y validación de Galileo, aportando alrededor de 130 millones de euros, lo que supone entre un nueve y un diez por ciento del total. Además, un 70 por ciento de la indusria española de espacio trabaja directamente en este proyecto. Ventura-Travesset comentó que fabricar uno de los satélites como el que se lanzó ayer cuesta unos 40 millones de euros, a lo que hay que añadir los gastos de lanzamiento, en torno a 70 millones de euros más. «Estas cifras que parecen tan altas se compensarán con los beneficios obtenidos de este sistema», dijo el portavoz de la ESA, a lo que añadió que «el impacto económico de Galileo se calcula en unos 90.000 millones de euros en 20 años, tanto en ingresos adicionales para la industria como en prestaciones públicas y sociales.

Cómo funciona
Galileo emite una radioseñal en forma de microondas que contiene información sobre el momento de emisión y la posición en la órbita del aparato en ese momento. Después, la señal viaja a la velocidad de la luz, dato clave para que el receptor calcule la distancia exacta que ha recorrido mediante la diferencia entre el momento de emisión y el de recepción. Las estaciones que se encuentran en la Tierra son fundamentales para el control de los satélites, el mantenimiento de sincronización de los relojes de la constelación y la corrección de cualquier desviación temporal o posicional.

Condenados a entenderse en el espacio
Cierto es que el programa Galileo tiene como fin la creación de un sistema de navegación netamente europeo e independiente del estadounidense GPS. Como reconocía esta semana Jorge Lomba, jefe del departamento de Industria y Ciencia del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), Europa «no quería quedarse atrás en el mercado y depender de los servicios estadounidenses». Con todo, se podría llegar a un acuerdo. Cuando en 2018 culmine el proyecto, habrá 30 satélites europeos que compartirán espacio con los lanzados por los norteamericanos. «Serán demasiados», aseguró Lomba. Por ello, Europa «negociará con EE UU para colaborar y compartir satélites» en el caso, por ejemplo, de que algún GPS agote su vida útil.