OPINIÓN: Las primarias de Griñán por Ignacio Trillo

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Sin los deberes hechos, el secretario del PSOE-A, sin primarias, José Antonio Griñán, concluyó este miércoles su Comité Director instando a los militantes, desmoralizados y desarmados de socialdemocracia, a un esfuerzo titánico para ganar las autonómicas.
¿Ha contribuido a aplicarse esa regla titánica el propio Griñán? Pasemos revista a su actitud ante las primarias.
Así, este lunes se descorchó con unas declaraciones desconcertantes, que se volvieron de inmediato en su contra, manifestando que Rubalcaba debió de haberse sometido a primarias para ser designado candidato. La descomunal derrota electoral parece que no ha sido debida a la conversión neoliberal de Zapatero y a su gestión de la crisis.
El martes, Susana Díaz, la segunda «autista» de a bordo, declaraba, en clara desarmonía con lo anterior o porque se sabía de memoria el guión, que en Andalucía nada de primarias: estaba todo preparado para que Griñán fuera candidato oficial el diecisiete de diciembre.
El miércoles, Griñán, pillado en su incontinencia verbal, se descuelga dejándonos perplejos al manifestar que está dispuesto a someterse a primarias ¿Farol o bandazo?
Griñán olvidaba su pasado. En julio del 2010 prohibió las primarias para las alcaldías andaluzas. También en aquellas fechas veraniegas se sumaba a las órdenes de Rubalcaba que instó a Tomás Gómez a que se retirara de su aspiración y dejara paso en solitario a Trinidad Jiménez: perdedora a la alcaldía de la capital del Reino, a esas mismas primarias que al final hubo de celebrarse, a las recientes elecciones generales como paracaidista por Málaga, e indemne de responsabilidad política.
Asimismo, al Griñán que en septiembre del año pasado amenazó con no presentarse si había primarias, exigiendo la unanimidad del partido, a la vez que profetizaba que el PSOE-A ganaría al PP en las municipales de mayo. O al que en abril de este 2011, en su enésimo ataque de Electra contra Manuel Chaves que llevó a la dimisión de Luis Pizarro, expresó que no habría primarias para elegirle.
Si a lo anterior le unimos, los últimos reveses judiciales a su desordenación de la Junta, los nuevos agujeros orgánicos en Jaén, Almería o Málaga, las cifras de paro registradas, la encuesta de IESA, y su ausencia de la tenística Ensaladera, es fácil concluir que ni a Felipe II, hoy transfigurado en Javier Arenas, se lo pusieron tan fácil, a no ser que el PP con sus próximas medidas a lo Merkezy lo impida.

Ignacio Trillo
Ex delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Málaga