Arenas demanda una comisión de investigación sobre ayudas al empleo

El presidente matiza su respaldo a Velasco y no habla de «cacería política» sino de «medias verdades».

El presidente del PP-A, Javier Arenas, ayer, durante el Pleno del Parlamento de Andalucía
El presidente del PP-A, Javier Arenas, ayer, durante el Pleno del Parlamento de Andalucía

SEVILLA- La dimisión del hasta ahora vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco, centró ayer la sesión de control al Gobierno en el Parlamento. El PP no se contenta con la marcha del número dos de los socialistas andaluces: quiere «auditar» los fondos que la Junta de Andalucía destina a la formación.

Los populares dudan del reparto de esas ayudas y el presidente del PP-A, Javier Arenas, anunció que cuando «termine de estudiar lo que tengo que estudiar» exigirá que se cree una comisión de investigación. Sería la primera desde el año 1995, ya que todas las solicitudes de este tipo han sido rechazadas por el PSOE.

Sin embargo, no es intención de José Antonio Griñán que el Parlamento rompa la tendencia de los últimos 16 años e investigue un asunto perjudicial para los intereses del Gobierno andaluz. El presidente ofreció remitir los expedientes a la Cámara de Cuentas para su fiscalización, pero en ningún momento aceptó la solicitud del líder de la oposición.

Los populares apuntan a la existencia de una red de subvenciones a empresas de familiares vinculados al PSOE-A.

Entienden que el caso de la mujer de Velasco «no es casual». La empresa de la esposa del ex diputado socialista recibió 730.000 euros en subvenciones en cuatro años, el 90 por ciento de su facturación.

Griñán hizo ayer otra lectura. Acusó a los populares de denunciar «sospechas y no certidumbres». Pero no fue vehemente en la defensa de la que hasta el miércoles era su persona de «confianza» en el partido. Se apartó del discurso oficial socialista de los últimos días que lo tilda de «cacería política» y acusó de «difamar a alguien con medias verdades».

Contrasta la tibieza que mostró Griñán en la Cámara con el ardor que desde Vitoria exhibió el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, que denunció la manera de actuar del PP que persigue «destruir la honestidad y el patrimonio humano de una persona, cueste lo que cueste». Según Chaves, ésta es «una estrategia que conduce a la política a la miseria moral», algo que es «responsabilidad del PP».

El ministro de Política Territorial no olvida el «caso Matsa» que tanto desgaste le causó en su última etapa al frente del Ejecutivo andaluz. Chaves aguantó en el cargo, cosa que no ha hecho Velasco.

Distinto argumento fue el que le ofreció Arenas al presidente andaluz en la Cámara: «Si su ‘número dos' ha renunciado, no ha sido por una sospecha, sino que ha sido por un hecho».

«Por muchas barbaridades que se digan, vamos a seguir investigando el buen uso de los fondos públicos», sentenció.