Mario Gas sube a escena a 36 actores y 19 músicos en una gran «Follies»

Dónde: Festival de Peralada. Auditori del Castell. Cuándo: 27 y 28 de julio.Cuánto: Tel. 972 53 82 92

BARCELONA- Stephen Sondheim viajó a Barcelona para ver en el Teatre Poliorama la adaptación de «Sweeney Todd» dirigida por Mario Gas. Al acabar la representación, se levantó emocionado y comenzó a aplaudir. Por primera vez, veía el musical tal y como lo había imaginado al crearlo. Desde entonces, Gas ha adaptado cuatro grandes musicales de Sondheim. El último de ellos es también el más espectacular, «Follies», que después de cuatro meses de éxito en el Teatro Español de Madrid se despide del público con dos últimas funciones en el Festival de Peralada. «Sondheim es, sin duda, el mejor compositor de musicales de la segunda parte del siglo XX y da a los directores la libertad de adaptarlo como quieras, por lo que nunca pierde modernidad», afirmó ayer Gas.

Material inédito
Todo en este «Follies está hecho a lo grande, empezando por un elenco de 36 actores, bailarines y cantantes encabezador por Vicky Peña; Carlos Hipólito, en el que es su debut como cantante; Asunción Balaguer, que a sus 86 años ha tenido que aprender a bailar claqué; Massiel, que se retira de los escenarios después de este éxito; Pep Molina; Carme Conesa; Muntsa Rius y Teresa Vallicrosa. «Sondheim siempre decía que respetaba a los cantantes que también actuaban, pero lo que de verdad le encantaba eran los actores que también cantaban. Daba mucha importancia al libreto, a historias complejas que hablasen de temas candentes, lejos de los clichés de los musicales al uso», aseguró Gas.

La obra narra el cierre del un teatro, el Follies, después de haber sido un lugar clave dentro de la escena de la revista. En una gran fiesta, se encuentran los viejos actores de la época dorada y empiezan a rememorar los viejos tiempos. Dos parejas centrarán la acción y se describirán sus desencuentros amorosos, sus frustraciones y todo lo que el paso del tiempo ha hecho con ellos. En escena, para dejar más patente este paso del tiempo, se ve tanto las parejas de mayor como cuando eran jóvenes. «Es una gran especulación sobre el paso del tiempo. Habla de personas que tenían grandes esperanzas en la vida y nos cuenta lo que obtuvieron finalmente», afirmó Gas.
El director de escena, que se despide del Teatro Español con esta obra, dijo que por el volumen del montaje es difícil que pueda verse en Barcelona, pero aseguró que se intentará.