Ciclismo

El director del Tour sobre Contador: «Sospechoso no es culpable»

El Tour se presenta sin Contador. Ni siquiera reconoce todavía un ganador para la pasada edición, pero nadie se imagina una carrera sin él. Ni la organización ni sus rivales. «Sospechoso no quiere decir culpable», afirma el director de la carrera francesa, Christian Prudhomme. Ni siquiera la UCI se atreve a imaginarlo. «La UCI no trata de cubrir a Contador.

El director del Tour sobre Contador: "Sospechoso no es culpable"
El director del Tour sobre Contador: "Sospechoso no es culpable"

No protegemos a nadie. El hecho de que fuera una pequeña cantidad de clembuterol complica los estudios. Sabemos que el clembuterol es positivo, aunque sea poco, pero queremos saber cómo esa pequeña cantidad llegó ahí. El ciclista dice que fue por una contaminación alimentaria, es una posibilidad, pero tenemos que estudiar si es buena», dice su presidente, Pat McQuaid.
La precaución con la que habla el presidente de la UCI del «caso Contador» se olvida cuando habla en general del ciclismo español.

«Espero que Alberto sea inocente y que pueda probarlo. Que esta historia termine rápido porque es malo para el ciclismo, para él, para todos nosotros. Este deporte no necesita una historia como ésta», dice Andy Schleck, el segundo clasificado en el Tour de 2010.

El recorrido presentado ayer está diseñado para que el luxemburgués y Alberto vuelvan a pelear por la victoria. Sólo hay una contrarreloj individual de 41 kilómetros el penúltimo día como es tradicional, y 23 de contrarreloj por equipos. Sin prólogo para empezar. «Es un Tour para escaladores», afirma Eusebio Unzúe. Y el pequeño de los Schleck lo confirma, encantado con tantas cuestas, aunque lo ve mejor para su hermano Frank. «El Tour de 2011 va a ser grande. Hay mucha montaña», confirma el hermano mayor.

El Tour hace un homenaje el próximo año al Galibier, cima centenaria. Como ya hizo en 2010 con el Tourmalet, lo ascenderá en dos ocasiones. La primera, como final de etapa. La segunda, antes de afrontar las 21 curvas de Alpe d'Huez.

«Esta nueva edición del Tour me recuerda mucho a la que gané en el año 2008, sobre todo por la primera etapa de montaña, con meta en Super Besse, y la mítica subida al Alpe d'Huez, en la recta final de la carrera», advierte Carlos Sastre. Allí se pegó el maillot amarillo al cuerpo para no despegárselo hasta que llegó a El Barraco.