Valladolid

César Rincón: «José Tomás no tiene que demostrar nada»

El ex matador y ganadero César Rincón, cuyos toros de El Torreón serán lidiados mañana en Valladolid por José Tomás, aseguró hoy que el diestro de Galapagar «no tiene que demostrar nada» a pesar de que aún no haya «roto» su temporada, puesto que ha hecho cosas «muy importantes», pese a tener «mala suerte».

«No es un muchacho joven que tenga que estar demostrando cada día lo que es, muy pocos toreros ha habido en la Historia con tanta fuerza como él y más hoy día, realmente ha hecho algo maravilloso», comentó el colombiano en una entrevista a Efe.

Pese a todo, Rincón, que este año celebra veinte años de sus cuatro salidas a hombros consecutivas en Las Ventas durante la temporada de 1991, reconoce que al diestro madrileño le vendría bien un triunfo rotundo para «acallar rumores» y que sus seguidores sigan acudiendo a la plaza «con más ánimo aún».

Mañana sus reses estarán presentes en un cartel en el que también figuran dos toreros de la tierra: Leandro, que reaparecerá tras varias semanas lesionado en una mano, y Manolo Sánchez, que se despide de su afición. Sin embargo, es consciente de que el gran aliciente volverá a tener nombre y apellidos.

«Que un torero de la categoría de José Tomás pida tus toros supone un plus muy grande para la ganadería, pero asimismo una grandísima responsabilidad que es muy difícil asumir porque, aunque uno ponga mucho empeño y elija a los animales de mejor nota y reata, en la genética uno más uno no siempre suman dos: esperemos que la lógica impere», reflexionó el criador sudamericano.

César Rincón lleva ya doce años al frente de El Torreón en tierras cacereñas de Santa Cruz de la Sierra. Pero, este no es el único hierro de su propiedad, pues también lleva otro en Colombia con el nombre de Las Ventas del Espíritu Santo, como homenaje a la plaza donde pudo ver cumplidos sus sueños.

Veinte años después de su contundente irrupción en los ruedos españoles, en 1991, el maestro colombiano César Rincón echa la vista atrás y experimenta, a la par que nostalgia, «varias situaciones emocionales», pero por encima de todo «la gran felicidad de haber conquistado algo que era un sueño desde niño y que entonces se desbordó de esa manera», concluyó.