El tribunal acepta el testigo sorpresa que trasladó a Delgado a León XIII

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Sevilla- El testigo sorpresa comparecerá. La Sección Séptima de la Audiencia Provincial admitió ayer la declaración del taxista –Francisco José A. B.– que, asegura, trasladó al hermano de Miguel Carcaño desde Luis Montoto a la calle León XIII sobre las 00:30 horas del 25 de enero de 2009 y que le situaría en el intervalo temporal en el que se piensa que se ocultó el cuerpo de Marta del Castillo. También testificará Elena N. M., la esposa del taxista, ambos este lunes.

La Sección Séptima explica, en un auto al que tuvo acceso LA RAZÓN de Sevilla, que «es incuestionable que las pruebas testificales, cuya práctica solicita el Ministerio Fiscal, no pudieron ser propuestas en el escrito de conclusiones provisionales», debido a que el taxista, dos años y diez meses después de los hechos, declaró motu proprio ante la Policía Nacional la semana pasada y hasta el 10 de noviembre el fiscal no tuvo conocimiento de ello.

La Sala apeló a «una respuesta flexible» ya que «la situación planteada es de una enorme excepcionalidad, hasta el punto de que podemos decir que en los 85 años de experiencia profesional que suman los integrantes de este tribunal –Javier González, Juan Romeo y Esperanza Jiménez Mantecón– en la jurisdicción penal, es la primera vez que situación así se les plantea».

Pese a asumir el testimonio como «prueba de cargo» contra el imputado Francisco Javier Delgado, el tribunal explica que «nunca podrá asumirla de oficio como pide el fiscal». «Se asumirá sólo como propuesta de parte, cuya relevancia es patente», pues «se pretende acreditar la presencia de uno de los acusados en el domicilio de León XIII» en, según la Fiscalía, «el marco horario fijado por las acusaciones, compatible con la participación atribuida al procesado en los hechos».

La prueba solicitada, continúa el tribunal, «no tiene encaje legal expreso en la Ley de Enjuiciamiento Criminal». No obstante, «examinada la jurisprudencia del Tribunal Supremo entendemos que (...) se puede admitir su práctica en parte», citando los artículos 729.2 y 3, el 656 y varias sentencias en las que se subraya como básico que se respete «el equilibrio de las partes propio del sistema acusatorio para preservar la imparcialidad del juzgador». También se indica, según la jurisprudencia, que «la parte afectada por las nuevas pruebas puede solicitar la suspensión del juicio para practicar otras pruebas que pudieran enervar las presentadas de contrario y salvaguardar así su derecho de defensa».

Los letrados de los acusados «tendrán de plazo hasta las 10:00 del 28 de noviembre para proponer nueva prueba para combatir aquéllas». La Sección Séptima no admite, por contra, que declaren, a petición de la acusación particular, otros dos testigos –K. M. I., el dueño del restaurante donde el taxista compró unos kebabs tras llevar a Delgado, y Juan Antonio Barranco, amigo del hermano de Miguel– «por tratarse realmente de prueba testifical documentada y por ser meros testigos de corroboración periférica del contenido de las declaraciones de los dos testigos admitidos».

 

Del Castillo espera que el taxista «arroje luz»
Antonio del Castillo, el padre de la víctima, mostró ayer su satisfacción por la decisión tomada por el tribunal y confió en que estas testificales «arrojen mucha más luz» sobre la participación de Francisco Javier Delgado en los hechos. En declaraciones a Europa Press, el padre de Marta del Castillo indicó que conoció la decisión ayer por la mañana y destacó que «me parece muy bien» que hayan aceptado la petición.