El PSOE respira y ve margen para virar a la izquierda

Transmitidas las enhorabuenas, celebradas las despedidas, jaleadas las nuevas incorporaciones y prometidos los cargos, llega el momento del análisis frío.

Blanco, Sinde, Chacón y Chaves, escuchan con atención al nuevo ministro dela Presidencia
Blanco, Sinde, Chacón y Chaves, escuchan con atención al nuevo ministro dela Presidencia

MADRID- Cierto que el golpe de timón de Zapatero con el cambio de Gobierno ha dado oxígeno a un PSOE languideciente. En la calle Ferraz se recupera la sonrisa, la sala de máquinas vuelve a funcionar a pleno rendimiento y el vicesecretario general, José Blanco, ha retomado las riendas del socialismo y vuelve al sillón de mando.
Cuando se escarba, sin embargo, surge en las filas del PSOE más situado a la izquierda la pregunta clave: ¿hay tiempo para recuperar la credibilidad perdida? En principio, éste parece un Ejecutivo más organizado, más político y más capacitado, pero la situación económica no torna; la renuncia al credo socialdemócrata es un hecho y, a los recortes y el abaratamiento del despido, se sumará en breve el retraso en la edad de jubilación y la consiguiente protesta social. El descenso electoral no se frena, temen los más escépticos socialistas, con un «lavado de cara al Consejo de Ministros. Son una minoría los que piensan así, pero son los que con mayor realismo admiten que hay «al menos tres milones de votantes de 2008 que hoy, pese a la remodelación del Ejecutivo, no votarían al PSOE» salvo que se produjera un cambio radical.
Giros radicales no habrá, seguro, porque eso volvería a poner a España en la diana de los mercados y los organismos internacionales, algo por lo que no quiere volver a pasar Zapatero, que sí está dispuesto, sin embargo, según cuentan en el PSOE, a recomponer la relaciones con los sindicatos con un desarrollo «razonable y moderado» de la reforma laboral a a través de los Reglamentos. Y lo más importante, a retomar en marcha la agenda social y hacer una «buena reforma de las pensiones». Ya se habla de buscar alternativas a la extensión de la edad de jubilación hasta los 67. Si esto es así, y además, mejora la política de comunicación del Gobierno con el tándem Rubalcaba-Jaúregui, «hay muchas posibilidades de remontar el partido y de corregir el rumbo» de un PSOE en el Marcelino Iglesias será una pieza clave desde la Secretaría de Organización, con permiso de Blanco. El número dos del PSOE tiene buenas relaciones con el aragonés, pero antes de dar el visto bueno a su nombre -que fue propuesto por Pajín-, llegó a plantear hasta tres personas de su confianza: Antonio Hernando, Gaspar Zarrías y Elena Valenciano.