El Dos de Mayo de las reconciliaciones

Aguirre se besó hasta en dos ocasiones con Cobo. Gómez, aunque se fue pronto, sí estuvo este año en Sol

Un día para homenajear a los héroes de Madrid
Un día para homenajear a los héroes de Madrid

MADRID- El Dos de Mayo de 2010 será recordado por el ambiente distendido, cordial y concurrido de los cientos de asistentes que acudieron a los actos organizados por la presidenta de la Comunidad en la Puerta del Sol. No hubo rastro de los desencuentros, desplantes, boicots, ni polémicas que en pasadas ediciones robaron protagonismo al Día de la Comunidad. Todos los asistentes se dejaron las rencillas en casa y, al menos ante las cámaras, escenificaron la paz típica del periodo preelectoral. Aunque todavía queda un año para los próximos comicios regionales y municipales, la disciplina de partido y la pleitesía al voto se impusieron a personalismos y guerras del pasado, e incluso, del presente. Hasta en dos ocasiones se besaron Esperanza Aguirre y Manuel Cobo, número dos del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, suspendido de militancia del PP por un año (ahora revisable) por las durísimas declaraciones que realizó contra la presidenta. El vicealcalde de la capital quiso cerrar la herida acudiendo al fortín de Aguirre; un gesto que la presidenta regional correspondió saludándole con un amistoso «¡Hola, Manolo!» en el que fue el primer encuentro entre ambos desde que en octubre estallara el conflicto. Menos cerrada quedó «la otra brecha», la abierta entre Comunidad y Ayuntamiento a cuenta del presunto «caso de los espías», que se lidia en los tribunales y con declaraciones, casi diarias, en los medios de comunicación. Este frente lo libran el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de Aguirre, Francisco Granados, y, de nuevo, Manuel Cobo, y aunque la reconciliación en este campo está muy lejos de llegar, ayer evitaron saludarse (y lo lograron) y ninguno quiso echar más leña al fuego con declaraciones polémicas.Tampoco hubo reminiscencias de los ya olvidados roces entre Génova y la Puerta del Sol. Para sellar el «idilio político» que desde hace meses viven los de Aguirre con los de Mariano Rajoy, acudió Rodrigo Rato (el tercero en discordia en el «encontronazo» por Caja Madrid) y la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría. El PSOE quiso ver que a la presidenta regional le había faltado el apoyo del presidente del PP, pero Aguirre no tuvo problemas en explicar que Rajoy estaba en una boda en Bilbao. Pero, al margen de esta pequeña cuota de enfrentamiento entre PP y PSOE, el principal partido de la oposición y su líder, Tomás Gómez, no hicieron mucho más ruido. Las críticas que el pasado año cosechó Gómez por el boicot que hizo a los actos institucionales del Día de la Comunidad y su aspiración a convertirse en el candidato socialista para las elecciones de 2011, le llevaron a acudir al acto puntual, a departir con representantes de todos los partidos (incluso con el líder de IU, Gregorio Gordo, con el que tiene casi más encontronazos que con el PP) y a dejar su fiesta alternativa para cuando terminara la de Sol. Los que sí dieron la nota fueron los siete alcaldes socialistas del sur de Madrid que se hicieron una «piña» y decidieron no sentarse en los asientos asignados para el acto de las medallas y hacer un corrillo en una esquina del patio. El Gobierno central estuvo representado por el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, que se llevó la peor parte, ya que tuvo hacer frente a los datos del paro, de la EPA y a las filtraciones de éstos de los últimos días. Además, Chaves y los socialistas de Madrid desayunaron con la que fue una de las protagonistas de la jornada: una encuesta publicada en «El País» que vuelve a dar la mayoría absoluta a Aguirre, ocho escaños a UpyD y suspende las políticas económicas del Gobierno.

Un día para homenajear a los héroes de Madrid Era el «Día de la Madre», de la Comunidad de Madrid, pero sobre todo era el día para recordar y honrar a los héroes de 1808, a los que Esperanza Aguirre quiso homenajear «fueran cuales fueran sus ideas» con una ofrenda floral que a primera hora de la mañana fue depositada sobre la placa que recuerda a los caídos del Dos de Mayo en el cementerio de La Florida. La jefa del ejecutivo regional tampoco se olvidó de los «valientes de hoy en día» que, según declaró, son «los que con esfuerzo, talento, coraje y solidaridad hacen frente a la crisis». De este modo, Aguirre dio comienzo a una frenética mañana en la que se entregaron un total de 33 medallas y distinciones de la Comunidad de Madrid y en el que un total de 505 efectivos militares y policiales desfilaron frente al kilómetro cero.