El «niño milagro» del accidente de Libia se recupera en Holanda

Ruben van Assow, de 9 años, fue el único superviviente del Airbus A330 siniestrado poco antes de aterrizar en el aeropuerto de Trípoli, en el que fallecieron 93 pasajeros -entre ellos sus padres y su hermano- y los 11 tripulantes.

Regresa a Holanda el único superviviente del accidente de avión en Libia
Regresa a Holanda el único superviviente del accidente de avión en Libia

El niño holandés del que el hijo de Muamar Gadafi, Saif al Islam, dijo que era «un milagro de Dios», Ruben van Assow, ya está en casa. Ayer volvió a Holanda acompañado de los únicos familiares que le quedan en el mundo, sus tíos, cuya principal preocupación ahora es proteger la intimidad y la tranquilidad del pequeño. De hecho, nada más aterrizar en el aeropuerto de Eindhoven, una ambulancia con los cristales tintados le trasladó al Hospital de Santa Isabel, en su localidad natal de Tilburg, para seguir su recuperación. No hubo ningún contacto con la Prensa a la que se restringió el acceso al aeropuerto, donde además se colgaron redes de camuflaje para evitar fotografías no deseadas. Ruben fue el único superviviente del accidente aéreo ocurrido el pasado miércoles en Libia y en el que murieron el resto de los 104 ocupantes del aparato, entre ellos sus padres y su hermano de 11 años. El pequeño salió ayer desde un aeropuerto militar en Trípoli, en un avión equipado con una unidad médica y acompañado también por un doctor, según informó el diario «De Telegraaf».«Su situación en este momento es buena», dijo el jueves Sadig Bendala, el médico libio que operó a Ruben de las múltiples fracturas que le causó el choque el mismo día del accidente. Antes de que el niño fuera embarcado con destino a Holanda, Bendala añadió que Ruben «ha hablado y está progresando muy bien».El Airbus A330, con número de vuelo 8U711, se estrelló alrededor de las 6:00 horas locales (5:00 en España) del pasado día 12 «momentos antes de aterrizar», según la compañía libia Afriqiyah Airways, por causas que todavía se desconocen. Las autoridades libias descartaron que pudiera tratarse de un accidente, y han señalado que no se detectó ningún problema técnico antes del despegue de la aeronave. El avión, procedente de Johannesburgo, quedó prácticamente desintegrado, con sólo una parte del fuselaje trasero reconocible y sus restos esparcidos en multitud de fragmentos por las inmediaciones del aeropuerto.