Cuando la mascota mide seis metros

El abandono de animales no es exclusivo de perros y gatos. Desde hace unos años, en España se ha puesto de moda el gusto por las especies exóticas. Especies que en ocasiones crecen más de lo esperado o necesitan una alimentación muy costosa.

Llegan noticias de caimanes escondidos en bañeras, iguanas de metro y medio vagando por polígonos industriales, e incluso de pitones que sorprenden a un vecino al levantar la tapa del retrete en mitad de la noche. Esta vez se ha evitado el efecto sorpresa. El dueño de la serpiente, natural de Murcia, vio que no se podía encargar de los más de cuatro metros que medía su mascota. En su casa ya no cabía. Por eso, decidió llevarla a la perrera municipal, lugar que no estaba preparado para recibir a una pitón india. Fue entonces cuando el Ayuntamiento de Murcia se puso en contacto con el centro zoológico «Terra Natura», que ha aceptado al nuevo inquilino.«No teníamos un reptilario, ni siquiera una zona de serpientes por lo que nos estrenamos con esta pitón», explica Manuel Gonzálvez, responsable de los animales de «Terra Natura». En el centro zoológico ya le han puesto un nuevo nombre: «Ka, como la del libro de la selva» y está perfectamente adaptada a las instalaciones tras el tiempo de cuarentena y los análisis veterinarios. «Llegará a medir unos seis metros y pesará más de 50 kilogramos», reconoce Gonzálvez, quien afirma que el principal problema de los animales exóticos es que alcanzan tamaños que «asustan» y muchos llegan a ser peligrosos.«Hemos recibido llamadas de particulares que nos han dado a sus tortugas porque de pequeñas eran como una mano y hace unos meses recogimos a una iguana de dos metros. Están tan desesperados que los entregan con el terrario y todo». Según el responsable de animales de «Terra Natura», la causa principal de los abandonos no es ni la llegada del verano ni la crisis económica en la que está sumida España, y eso que estos animales comen bastante. «A Ka le estamos dando un kilogramo y medio de carne, empezamos con pollo y ahora le damos conejo que, según el experto en serpientes del centro, es lo que mejor se adapta a su dieta. A Gonzálvez este hecho no le sorprende. Por un lado les ha venido bien para lanzar el nuevo reptilario con Ka como primera inquilina pero tampoco quiere que «Terra Natura» se convierta «en un centro de recuperación». «No queremos una avalancha de llamadas. Esto es un centro de exhibición. Recibimos animales de otros zoos, hacemos intercambios, pero trabajar directamente con particulares no es lo nuestro. La gente debería ser más responsable». Y es que, según Manuel Gonzálvez, tener a una serpiente de más de cuatro metros y 30 kilogramos de peso en un hogar «es un gran disparate». Thelma es una pastor belga de once años, a la que su dueño encontró en el campoThelma, ganadora de la semanaJavier se encontró a Thelma hace 10 años, en el campo, hambrienta, sedienta y helada de frío. La alimentó, la cuidó y la mimó y, desde entonces, el animal decidió serle fiel y no abandonarle nunca. Su dueño sospecha que esta perra fue un regalo navideño, «del que se cansaron a los pocos meses, a pesar de que es un animal estupendo». Javier cuenta que esta pastor belga tiene, de vez en cuando, como todos los perros de su raza, «una necesidad imperiosa de salir a conocer mundo y de expansionarse». «Salta la valla de casa y se escapa por el campo, trepando árboles como un mono y corriendo por todo el terreno, mientras nosotros no sabemos dónde está. A la vuelta, espera en la puerta a que la dejemos pasar como si no hubiera pasado nada». La mascota ya va a cumplir once años, pero no ha perdido su energía. Guarda muy bien la casa, pues cada vez que entra un desconocido «le hace entender que la dueña es ella», aunque es amable y juguetona con todo el mundo. Se llama Thelma por la película «Thelma y Louise», ya que su dueño la encontró «huida».