Rajoy al rescate de Zapatero

Le convoca para hablar de Grecia y de las fusiones de cajas. El líder del PP se prestará a la foto «por patriotismo», pero no espera acuerdos

El presidente del Gobierno necesita más que nunca una instantánea de unidad con el líder de la oposición
El presidente del Gobierno necesita más que nunca una instantánea de unidad con el líder de la oposición

MADRID- Después de «caer» Grecia, Portugal y España están en el punto de mira de los especuladores internacionales en busca de una presa fácil. Agobiado con ese escenario poco halagüeño para los intereses españoles y presionado por los suyos, el jefe del Gobierno descolgó el pasado sábado su móvil para convocar a Mariano Rajoy este miércoles a La Moncloa para hablar de Grecia y las cajas de ahorros. Zapatero necesita más que nunca una instantánea de unidad con el líder de la oposición. Se trata de lanzar a los mercados internacionales un gesto de seriedad, de que se están haciendo los deberes desde «la unidad política» para que España, con un déficit público a dos puntos del griego, logre remontar el vuelo.El encuentro entre ambos, el cuarto de la Legislatura y el primero en año y medio, se producirá dos días antes de que el Consejo de Ministros apruebe la percha legal, un real decreto, para prestar a Grecia casi 9.800 millones. En esa misma jornada, Zapatero asistirá a Bruselas a una cumbre de jefes de Estado para abordar la situación helena. Pero antes de esta cita intentará arrancar a Rajoy un compromiso de acuerdo para combatir la crisis económica. Si no lo consigue, intentará convencerlo, al menos, de que la delicada situación requiere dejar a la economía al margen del «fuego político» para evitar que los especuladores caigan sobre España, según confirmaron a LA RAZÓN fuentes gubernamentales. De ahí su urgencia por lograr la foto con Rajoy, que ya intentó sin éxito en Zurbano. El presidente le explicará la necesidad de ayudar a Grecia, porque «si dejamos caer a uno de los nuestros, pueden ir a por cualquier de nosotros», aseguraron estas mismas fuentes. Además, pondrá el énfasis en que no se trata de una ayuda a fondo perdido, sino de un crédito al 5% de interés. En el encuentro se abordará también la reordenación de las cajas.

Preocupado por su situación de crisis, demandará el respaldo de Rajoy para avanzar en el proceso de fusión de estas entidades. El sector cree inevitable que el Banco de España tenga la última palabra en las fusiones y no los gobiernos autonómicos, que ejercen su derecho a veto. De ahí la necesidad de cerrar un acuerdo con el PP.

La posición del PPEn dos palabras puede resumirse la actitud con la que Mariano Rajoy y la dirección del PP afrontan la entrevista del miércoles en Palacio: desconfianza y escepticismo. En resumen, creen que es el «abrazo del oso» que Zapatero intenta «in extremis» porque la situación es desesperada y necesita trasladar un mensaje de tranquilidad a los mercados. «Aceptamos la foto por patriotismo, pero no vamos a dejarnos utilizar por responsabilidad», sentenciaban ayer en Génova, desde donde también se recordaba que Moncloa lleva desde el pasado verano aireando una supuesta entrevista que no ha se ha convocado hasta ahora, «cuando ya no les quedaba más remedio».La reunión se cerró ayer mismo por la mañana, después de varias conversaciones de fin de semana. Y la primera respuesta de Génova fue rebajar al máximo las expectativas y el alcance de la agenda con el argumento de que se circunscribirá a los dos temas en principio marcados oficialmente por Moncloa: Grecia y el sistema financiero. Rajoy se ajustará a ese orden del día, sin entrar, en principio, en otras cuestiones domésticas de la crisis, ni siquiera en la sangría del paro. Por supuesto, tampoco prevé sacar a relucir el Estatuto de Cataluña y la situación del Tribunal Constitucional o las «preocupantes» novedades de ETA. Otra cosa es que sea Zapatero el que tome la iniciativa y ponga estas cuestiones encima de la mesa, pero, a diferencia de otros encuentros, esta vez Rajoy no impone condiciones ni exige que se aborde ningún asunto en concreto. Una señal más de que para el PP se trata de una entrevista a la que Rajoy no puede negarse, pero de la que anticipa que se quedará en una foto. La cúpula popular analizó su sentido y su estrategia en la reunión de «maitines» y el balance es bastante clarificador sobre lo que cabe esperar del «cara a cara» entre los dos principales mandatarios. «Zapatero necesita desesperadamente a Rajoy; Rajoy lo sabe, pero no puede dejar de ir», explicaba ayer tarde, gráficamente, un miembro del Comité de Dirección. Y es que el PP cree que Rodríguez Zapatero fuerza la reunión porque le urge una imagen a «la portuguesa» –allí el presidente Sócrates ha sellado un acuerdo de Estado con la oposición para poner dique a la amenaza de los mercados y a la desconfianza exterior. Portugal está, junto a España, en la lista negra de países bajo la sombra griega–.El PP también cree que ante lo «desesperado de la situación económica» el presidente intentará presentarlo como un acuerdo, aunque «debajo de la estética no haya nada» ni tampoco haya «ningún plan para salir de la crisis», según subrayó ayer la secretaria general, María Dolores de Cospedal. Cospedal explicó que Rajoy irá a La Moncloa con «ánimo constructivo» y con la «mejor disposición» para «intentar ayudar a su país en todo lo que pueda». «Pero seguimos apostando por un plan integral de reformas y no por medidas raquíticas».

PP- Rajoy no incluirá en su agenda ni el TC ni ETA.- El PP cree que Zapatero convoca la reunión porque necesita una foto «a la portuguesa» por la gravedad de la situación y para calmar a los mercados. - Génova anticipa que no va a dejarse utilizar por responsabilidad. En principio, Rajoy no prevé sacar a relucir por iniciativa propia el drama del paro. - El PP subraya su disposición a ayudar y a ser constructivo. Intenta anular el mensaje de que no arrima el hombro.

PSOE-El Gobierno no tiene previsto abordar la renovación de Constitucional en el encuentro. Cree que en este momento lo que preocupa a los ciudadanos es la situación económica y no el TC.- La sombra de Grecia, la rebaja en la calificación de la deuda española y el comportamiento de los mercados con Portugal activaron todas las alarmas la pasada semana en La Moncloa.- El PSOE tiene intención de rebajar el tono político hasta que Zapatero y Rajoy salgan de su encuentro porque cree que lo que está en juego no es un Gobierno, sino el futuro de España.