El déficit por cuenta corriente se reduce el 123% hasta los 34620 millones

El déficit exterior por cuenta corriente hasta el mes de agosto fue de 34.620 millones de euros, lo que supone una caída del 12,3% con respecto al mismo período del año anterior, según los datos publicados hoy por el Banco de España.

Según la balanza por cuenta corriente -que mide las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias de España con el exterior-, la caída del déficit se debió sobre todo a la reducción del saldo negativo de las rentas, y en mucha menor medida, al aumento del superávit de los servicios, que compensaron la subida del déficit comercial y del de transferencias corrientes.

La mayor parte del déficit exterior procede de la balanza comercial, que fue de 30.999,6 millones de euros (el 8,83% más), en un período en el que las exportaciones aumentaron el 16,8% y también se elevaron un 15,1% las importaciones.

En la balanza de servicios, el superávit fue de 19.051,7 millones de euros, el 6,19% más que en el mismo período de 2009, en un momento en el que el saldo positivo del turismo aumentó hasta los 18.791,5 millones, mientras que el saldo positivo de los demás servicios creció hasta los 260,2 millones, frente al déficit de 413,8 millones que registró hace un año.

El déficit en la balanza de rentas -que recoge las entradas y salidas de las rentas del trabajo y las de capital- fue de 15.240,7 millones, lo que supone un descenso del 31,67%, con respecto al saldo negativo de los ocho primeros meses de 2009.

Mientras, la balanza de transferencias corrientes, que contabiliza salidas como las de las remesas de emigrantes y entradas como los fondos europeos, registró un déficit de 7.431,3 millones de euros, superior en un 12,11% al del mismo período del año pasado.

Por su parte, la cuenta de capital, que recoge las transferencias de capital procedentes de la UE, tuvo un superávit de 4.741,9 millones de euros, el 68,93% más que un año antes.

Del saldo agregado de las cuentas corrientes y de capital se concluye que la economía española tuvo una necesidad de financiación de 29.878 millones de euros, notablemente inferior, en un 18,5%, a la registrada en los ocho primeros meses de 2009.

La cuenta financiera, excluido el Banco de España, acumuló salidas netas por valor de 17.316,3 millones de euros, frente a las entradas de 22.737,9 millones del mismo período de 2009.

Los activos netos del Banco de España frente al exterior retrocedieron en 50.977,8 millones, aunque las reservas del supervisor aumentaron en 560,2 millones de euros.

Según la cuenta financiera, las inversiones directas registraron un saldo de 438,2 millones, frente a las entradas de 998,5 millones en 2009.

Este saldo se debe a que las inversiones extranjeras directas en España se elevaron a 2.032,6 millones de euros, y España tuvo unas inversiones en el exterior por valor de 2.470,8 millones.