«Es horrible verlos en la vía y saber que no puedes frenar»

El arrollamiento de personas es el accidente más común
El arrollamiento de personas es el accidente más común

MADRID- El atropello de Castelldefels, en el que 13 personas perdieron la vida y otras 14 resultaron heridas, es un suceso excepcional. Sin embargo, el cruce de vías por lugares inapropiados, unido a algunos suicidios, hacen que casi todos los maquinistas se hayan tenido que enfrentar alguna vez con un atropello. De hecho, en España se registran alrededor de tres incidentes ferroviarios al mes. En 2009 fueron un total de 37, de acuerdo con los datos del Ministerio de Fomento, y la comunidad autónoma más afectada, con ocho casos, fue Cataluña. El 90 por ciento de los conductores de trenes en activo en España han sufrido un incidente similar al de la noche de San Juan. «Se pueden predecir todas las circunstancias menos la actuación humana», explica Manuel Rodríguez Fernández, coordinador de normativa de Renfe en el sindicato de maquinistas Semaf. Rodríguez asegura haber pasado también por la traumática situación de no poder frenar el convoy frente a una persona. El porcentaje de atropellos es muy elevado, aunque la cifra responde, de acuerdo con este conductor, a que la media de años que llevan en plantilla los 5.000 maquinistas de Renfe se acerca a las tres décadas. Son muchas horas al frente de un tren. Los accidentes no sólo dejan huella en las familias de las víctimas. Los conductores también precisan en muchos casos atención psicológica para pasar el trago.

«Perdemos la sonrisa»«La inmensa mayoría perdemos la sonrisa, es horrible ver a una persona en las vías y saber que no vas a poder frenar, que te lo vas a llevar por delante», relató Rodríguez. En su caso la terapia pasó por hablar del suceso con sus compañeros o su familia, pero en buena parte de los incidentes no basta con este apoyo y tienen que recurrir a ayuda profesional.Como en otros casos, desde Semaf están convencidos de que su compañero de Castelldefels actuó bien. Tras los accidentes, a los maquinistas se les aplica un protocolo que incluye controles de alcohol y drogas. «Dio negativo en todos los tests», insistió el portavoz del sindicato de maquinistas. A pesar de que los atropellos son frecuentes, los conductores insisten en que España cuenta con unas directrices de seguridad «más severas» que las de la mayoría de los países de la Unión Europea.En la mayoría de los accidentes registrados el año pasado, el suceso se produjo por el arrollamiento de una persona. No sólo se trata de suicidas, sino también de imprudentes, como la persona que el 1 de enero del año pasado intentó subirse a un tren de cercanías en Sitges antes de que estuviera totalmente estacionado, quedando atrapado y herido. O como el que, unos días más tarde, en Avilés cruzó un paso a nivel con las barreras bajadas.