La vida en un Post-It por Paco L Mengual

La Razón
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Flahsmobs
Cada día, la cultura callejera comienza a estar mas presente en nuestras vidas. A los graffitis, los ritmos hip hop, las performances…, se une el flahsmobs, una modalidad de baile donde un montón de gente, a simple vista de manera espontánea, comienza a bailar la misma canción, en un mismo lugar y con la misma coreografía. Días antes, alguien ha colgado un video en Internet con los pasos y movimientos y ha convocado a los interesados a través de las redes sociales. Un día, de pronto, en un lugar preciso y a la hora concertada, comienza a sonar un tema y cientos de personas comienzan a bailar acompasadas al unísono, ante la sorpresa de viandantes que, de repente, asisten atónitos al espectáculo. En Murcia han sido sonadas las flashmobs convocadas en centros comerciales o en el día del Bando de la Huerta.

Moneo
En una ocasión, una aristócrata europea le encargo un retrato a Picasso. Tras varios días posando para él, el artista le mostró el cuadro a la señora. Al verlo, su rostro se llenó de indignación. En el lugar donde debía ir la nariz, había una oreja; en el de la oreja, la boca; y en la frente, una teta. «¡No se me parece!», le gritó indignada. «Tranquila –intentó calmarla Picasso-, ya se le irá pareciendo». Me gusta la respuesta del pintor, porque es tan conceptual como el propio cuadro. Y quizás por ello, me gustó la respuesta del arquitecto Rafael Moneo cuando alguien le recriminó que el edificio municipal que había levantado en la plaza Belluga de Murcia no pegaba con la Catedral. «¡Ya irá pegando!», vaticinó. Y es cierto, hoy no entendemos esa plaza sin el Moneo.
 
E-book
La otra noche, en nuestra Tertulia literaria del Ateneo, mi amigo, el escritor Pablo de Aguilar me dio el primer disgusto del año: el muy traidor se ha comprado un e-book. No me pude contener y se lo advertí, «comienza uno por leer historias en un sucedáneo de libro y termina bebiendo cerveza sin alcohol y haciendo el amor con una muñeca hinchable». ¡Pablo, déjate de sucedáneos! ¡Aún quedan cosas auténticas en la vida!