ERC minimiza el gesto de autoridad de Montilla con las consultas

Cataluña vive la quinta oleada de consultas independentistas y registra el récord de baja participación.

Después de varios días de polémica por la ayuda del la conselleria de Governació a las consultas independentistas, llegó ayer la quinta jornada de referendos con consultas en seis municipios catalanes. Como era de esperar, la plana mayor de ERC se volcó con los referendos y aprovechó para minimizar el gesto de autoridad del presidente de la Generalitat, José Montilla, que el pasado jueves prohibió tajantemente la colaboración de la conselleria de Governació, dirigida por el republicano Jordi Ausàs, en la organización de la consulta independentista de Barcelona.

Pese a la tensión existente, el vicepresidente del Govern se desplazó ayer hasta el local de la Colla Jove dels Xiquets de Tarragona para participar en la consulta de esta ciudad. El vicepresidente aprovechó la presencia de medios para quitar hierro a la bronca de Montilla por usar logística gubernamental para colaborar en las consultas. «Es una polémica de vuelo gallináceo», afirmó Carod. Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Ridao, emitió su voto en Rubí (Barcelona)–localidad agraciada con 30 urnas cedidas por la Generalitat–, donde lamentó «la falsa polémica» desatada después de la desautorización de Montilla a Ausàs. «La noticia no son las urnas, como alguien querría, sino la democracia y el derecho a decidir», concluyó Ridao.

Hasta Tarragona, se desplazó también el presidente de ERC, Joan Puigcercós, quien horas antes había instado a todo el catalanismo a aunar esfuerzos para «mandar un mensaje al mundo» el 10 de abril en la consulta independentista de Barcelona. «Tendremos que visibilizar al mundo que la independencia es posible por la vía democrática».

Puigcercós emplazó a los nacionalistas a trabajar para garantizar el éxito de la consulta de Barcelona, ante la progresiva pérdida de participación en las últimas oleadas de referendos independentistas. No en vano, la participación media en las consultas celebradas ayer en Tarragona, Rubí, Olesa de Bonesvalls, Gòsol, Vilallonga del Camp y la Bisbal del Penedès, fue la más baja registrada hasta la fecha, con un 6,5 por ciento. Más de siete puntos por debajo de la particpación conseguida en la consulta de junio. En esta ocasión se registraron cifras récord de baja participación como el 5 por ciento de Tarragona o el 8 por ciento de Rubí. Sólo el 34 por ciento registrado en Gòsol, localidad de poco más de 200 habitantes, salvaron la jornada.

Movimiento en horas bajas

Aunque los organizadores de las consultas soberanistas achacaron los bajos niveles de participación a la falta de recursos, cabe recordar que el movimiento de la consultas ha ido perdiendo fuerza y proyección desde que en septiembre de 2009 se celebró el primer referéndum independentista en Arenys de Munt, con un 41 por ciento de participación.

Las tensiones entre los organizadores tampoco han ayudado a atraer a los votantes a las urnas. Cabe recordar que la coordinadora nacional de la consultas ha tenido encontronazos con algunas coordinadoras locales y, además, algunos de los representantes de este movimiento, como Uriel Bertran, se han desmarcado para unirse al partido Solidaridad Independentista (SI) del ex presidente del Barça Joan Laporta.