Lo bueno de Cataluña es la tradición y la apertura de sus empresas pero

«El peso de la construcción ha sido monstruoso», dice el profesor Niño Becerra
«El peso de la construcción ha sido monstruoso», dice el profesor Niño Becerra

BARCELONA- Santiago Niño Becerra, catedrático de Estructura Económica en la Universidad Ramon Llull; Josep Comajuncosa, de Esade; y Salvador Estapé, del IESE, coinciden en que la economía catalana no hizo los deberes antes de que estallara la crisis. Opinan que hay mucho por hacer para lograr que el modelo catalán vuelva a ser competitivo, pero no olvidan que hay una serie de elementos que juegan a favor de Cataluña.«Los puntos fuertes radican enla proximidad de parte de su territorio a Francia, contar con un puerto muy potente, el que su costa se halle en el corredor Mediterráneo Sur, el que hayan clusters logísticos de importancia y el que exista una "experiencia burguesa", empresarial, se diría hoy, desde hace seis siglos», dice Niño Becerra. Comajuncosa también destaca la «tradición emprendedora» de Cataluña y le añade su «buena capacidad exportadora». «Es la primera comunidad Autónoma en este aspecto», recuerda. «En términos relativos también destacaría la especialización de la industria. Cataluña tiene un sector turístico muy desarrollado», explica.Estapé se suma a subrayar que Cataluña cuenta con «una tradición empresarial con un segmento de empresas dinámicas orientadas al exterior (y algunas pocas con dimensión internacional). Y agrega que Cataluña «tiene una base industrial diversificada, un alto grado de apertura de la economía, así como un nivel de capital humano bueno, y algunos centros avanzados de investigación y educación».Hasta aquí, puede decirse que las bases de la economía catalanaestán bien cimentadas. Ningún análisis sobre la realidad empresarial de la comunidad puede ignorar que hay un enorme número de pymes –el 18,2 por ciento del total de las que hay en España–, lo cual conlleva algunas problemáticas. «Que la economía esté muy basada en pymes provoca una rigidez laboral que impide basar los salarios en función de la productividad», advierte Comajuncosa.En este mismo sentido, Estapé comenta que «predomina un tejido de empresas pequeñas con baja productividad, falta de tradición de cooperación, así como ausencia de multinacionales de matriz local y, por tanto, la excesiva dependencia de multinacionales con sedes centrales en el extranjero».Niño Becerra concluye que «muchas pymes y muy pocas empresas potentes y grandes son capaces de expandirse y de innovar». Sin embargo, Estapé celebra que Cataluña haya sido «capaz de mantener un núcleo de empresas de tamaño mediano muy dinámicas en la exportación».

Ideas clave para el análisis1. Pymes y productividad«Predomina un tejido de empresas pequeñas con baja productividad, falta de tradición de cooperación»2. Las bases de la economía«En Cataluña el peso de la construcción ha sido monstruoso, y lo es el del turismo de bajo valor»3. Cambio de modelo «Toda la economía española dejó hace mucho de hacer los deberes»4. Renovarse o morir«No sé si el modelo de negocio tradicional sobrevivirá a la crisis»5. El objetivo es cooperar«El individualismo exacerbado catalán hace años fue positivo y hoy no lo es»6. Nueva Economía«La crisis actual es una oportunidad para reestructurar la industria y los servicios e inducir a un aumento sostenible de la productividad»7. La inversión I+D«El gasto total en investigación y desarrollo que se realiza en Cataluña es bajo (por ejemplo, en 2006 fue de 2.614 millones de euros, mientras que Nokia por sí sola gastó 3.712 millones de euros)»