El hotel del Palau da problemas a la Generalitat y el Ayuntamiento

El Ministerio Fiscal también baraja ampliar los delitos de la querella, entre ellos, el de prevaricación.

Garcia-Bragado llega al juzgado número 10 de Barcelona tras celebrar su noche de bodas
Garcia-Bragado llega al juzgado número 10 de Barcelona tras celebrar su noche de bodas

BARCELONA- Treinta-cuarenta-diez. No son ningunas medidas, sino el tiempo que estuvieron compareciendo ante la juez que instruye el caso del hotel del Palau de la Música, los tres testigos que ayer estaban llamados a declarar: el ex primer teniente de alcalde, Carles Martí; el teniente de Urbanismo, Ramon Garcia-Bragado, y el presidente del grupo municipal de CiU, Xavier Trias. Los tres coincidieron en defender el interés público de la operación urbanística y los tres aseguraron que en ningún momento se sintieron presionados por Fèlix Millet o Jordi Montull. Millet y Montull, los ex dirigentes del Palau de la Música, son los dos únicos imputados en la causa … por ahora. Porque la Fiscalía avanzó ayer que ampliará la querella en vista de la nueva documentación que le ha hecho llegar la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música y de las declaraciones de los testigos que esta semana han desfilado por el juzgado de instrucción número 10 de Barcelona. El fiscal de Urbanismo, Antoni Pelegrí, sopesa imputar a altos cargos del Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalitat que desde el lunes han pasado por la Ciutat de la Justícia. El cerco se estrecha sobre tres personas, la directora general de Patrimonio, Immaculada Turu, el cuarto teniente de alcalde, Ramon Garcia-Bragado, y el gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Ramon Massaguer. En los tres casos, hubo giros durante la declaración. En el caso del gerente de Urbanismo, la juez detuvo el «tenso» interrogatorio del fiscal a los veinte minutos de empezar la declaración porque Massaguer comparecía en calidad de testigo –sin abogado y con la obligación de decir la verdad– y las preguntas eran más propias de una declaración en condición de imputado. En el caso de Turu y de Garcia- Bragado, ambos dejaron de responder unas pocas preguntas que la juez declaró improcedentes. La Fiscalía no formulará la ampliación de la querella –que introducirá nuevos imputados y delitos, como el de prevaricación–, hasta que finalice la primera ronda de declaraciones de los testigos. Como la magistrada ha avanzado los últimos interrogatorios, todo apunta a que finalizará el 30 de junio, en vez del 2 de julio, tal y como estaba previsto. Ese día podrían salir de la cárcel Millet y Montull. La defensa ha pedido su liberación con el pretexto de que los interrogatorios habrán acabado y los imputados no podrán influir sobre los testigos.

Las preguntas improcedentesLa pregunta ayer a las puertas del juzgado número 10 de Barcelona era ¿cuáles son las preguntas que ha declarado la juez improcedentes? Garcia-Bragado escurrió el bulto, pero Jordi Pina, abogado de Millet y Montull, matizó que eran cuestiones del proceso administrativo del hotel. El teniente de Urbanismo defendió que la actuación de Massaguer en esta operación ha sido «intachable». Insistió en que no supo que el propietario de las fincas donde se tenía que proyectar el hotel era privado hasta julio de 2009, cuando salió publicado en la Prensa. Si bien admitió que pecó de exceso de confianza hacia el Palau de la Música, repitió que se siente engañado por Millet y Montull.