Una lección de vida

Dirección y guión: Philippe Falardeau. Guión: Philippe Falardeau. Intérpretes: Mohamed Fellag, Sophie Nelisse, Emilien Neron. Canadá, 2011. Duración: 94 minutos. Drama.

La Razón
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Entre las numerosas exquisiteces con que nos premió Louis Malle, hay una con un final especialmente conmovedor; hablamos de «Au revoir les enfants»(1987), cuando, durante la ocupación alemana a Francia en aquel terrible invierno de 1943, el maestro se despide para siempre de sus estudiantes. De hecho, al cine «de aulas» (pero que no me refiero a los de rebelión en las ídems, otro subgénero provechoso) le debemos un puñado de gratificantes producciones amén de la ya mencionada, aunque yo siento debilidad por «Adiós, mister Chips». «El profesor Lazhar» lo tenía, pues, de entrada, bastante complicado, aunque el joven director Philippe Falardeau ha sabido extraerle a esta preciosa historia todo el potencial sensible, que no sensiblero, que poseía. Ese argelino que huye desde su país a Montreal y decide impartir clase, aunque antes regentaba un restaurante resulta un personaje conmovedor, y conmovedora es la relación que establece con los niños aunque él llame todavía adjetivo al determinante y observe impotente las incongruencias que marcan hoy al sistema educativo. Tras un arranque violento y traumático, las piezas poco a poco van encajando y Lazhar aprende, él también, algo fundamental: muchas veces para seguir viviendo debemos olvidar a los muertos, tragar saliva y caminar de nuevo. Porque no queda más.