La candidatura de Aubry abre la batalla socialista por 2012

Con Martine Aubry en la línea de salida, la carrera de los socialistas franceses para elegir al candidato que optará a las elecciones presidenciales de 2012, ya puede empezar.

Aubry junto a un niño, ayer, en Lille
Aubry junto a un niño, ayer, en Lille

Ante la retirada forzada de Dominique Strauss-Kahn, inculpado en EE UU por intento de violación, la primera secretaria del Partido Socialista galo ha tenido que lanzarse a la arena y ayer hizo pública su candidatura a las primarias que se celebrarán en octubre. Así lo preveía un acuerdo entre ambos, el llamado «pacto de Marraquech» por el que la actual responsable del PS apoyaría a DSK como candidato presidencial o se presentaría ella misma en caso de que aquél no pudiera o no tuviera el respaldo de los sondeos.

En un tono tan sobrio como solemne, Aubry se comprometió desde su feudo de Lille (al norte) «a la victoria en 2012» en un discurso de evidente cariz presidencialista. Sin embargo, la artífice de una aparente unidad del partido tras las fratricidas disputas del Congreso de Reims en 2008, tendrá antes que verse las caras con otros pesos pesados de la formación que también concurrirán a las primarias abiertas. En concreto, con su enemiga declarada, Ségolène Royal, gran perdedora frente a Nicolas Sarkozy en 2007 y quien piensa repetir aquel duelo por el Elíseo. Para la ex candidata presidencial, que no pudo ayer escuchar el discurso de su rival por «estar reunida», la oficialización de Aubry significa «que los debates de ideas van a poder comenzar». Royal, que ya se ve ganadora, espera ser «la presidenta de las soluciones, del orden social justo, equitativo, que va a enderezar a Francia».

El dúo de damas se enfrentará también a las aspiraciones del ex primer secretario socialista, François Hollande, actual favorito de los sondeos, o a Manuel Valls. La incógnita reside en saber cómo se realizará el reparto de apoyos de los fieles a DSK una vez que su líder ha quedado apartado. Aubry tendrá que dejar de su puesto como número uno del PS, que quedará vacante, para concurrir a las primarias cuyo plazo para presentar candidaturas se abrió ayer y concluirá el 13 de julio.

El ausente DSK
Ayer tenía que haber sido el día de Dominique Strauss- Kahn. El día en que el socialista galo hubiera presentado su candidatura a las primarias de su partido con el objeto de concurrir en 2012 a la elección presidencial de Francia. También el día en que hubiera anunciado su dimisión al frente de la dirección ejecutiva del Fondo Monetario Internacional. Pero los hechos han acaecido de distinta manera. Imputado por un presunto delito de intento de violación y agresiones sexuales en Estado Unidos, DSK, que figuraba como el preferido de los franceses para suceder a Sarkozy en 2012, ha tenido que asistir a este proceso que le hubiera podido conducir al Elíseo en calidad de espectador desde su residencia de Nueva York donde cumple un arresto domiciliario a la espera de juicio.