Alertan de unas pérdidas de 270 millones con la instauración del ‘céntimo sanitario'

VALLADOLID- La entrada en vigor del denominado ‘céntimo sanitario' a partir del próximo 1 de marzo provocará la pérdida de 270 millones de euros anuales en la Comunidad, derivados de una reducción notable del consumo y que beneficiará a otras regiones vecinas donde este tributo no se aplica. Así lo señalaba el representante de la Agrupación de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles de Castilla y León (Avecal), Rafael Pizarro.

En este sentido, advirtió, que el consumo de gasoleo se reducirá en un 40 por ciento, pasando de los 2.350 millones de litros a 1.410, mientras que la gasolina caerá un 25 por ciento (pasando de 420 millones a 315).

Por su parte, el presidente de la Confederación Palentina de Organizaciones Empresariales (CPOE), Antonio Primo aseguraba que con esta decisión se perderían 500 puestos de trabajo y una veintena de empresas tenderían a desaparecer.

Cese de actividad
Mientras, el secretario general de la Federación de Transporte de Mercancias por Carretera en Castilla y León (Fetracal), Miguel Olmos, aseveró que no descartan paralizaciones a partir del uno de marzo ya que «no podemos trabajar por debajo de los impuestos y sólo nos queda el cese».

Amparados por el presidente de Cecale, Jesús Terciado, un total de 24 organizaciones afectadas por el ‘céntimo sanitario' mostraban su rechazo a la implantación de este gravamen «inoportuno y desacertado que no sólo no se solucionará el problema de financiación que tiene la sanidad pública, sino que se generarán otros nuevos», según señalaba Terciado, quien volvió a dudar de «su legalidad y que es posible que en próximas fechas deba ser reformado», indicaba.

 

Otra solución
Un total de 24 asociaciones afectadas por el ‘céntimo sanitario' y lideradas por la patronal Cecale hicieron pinza para denunciar una medida que califican como «precipitada y poco meditada» y que afectará gravemente al consumo en Castilla y León y en especial a numerosas empresas de la Comunidad. Los presentes sostienen que la financiación de la sanidad precisa de un replanteamiento integral, buscando otras soluciones como la eficiencia de la mejora de la gestión o la externalización hacia la empresa privada de determinados servicios.