Se busca personal para la huelga

El sindicato CSIF no secundará el paro y UGT y CC OO reclaman el apoyo de jubilados y parados para el 14N

La última huelga general de marzo tampoco contó con el respaldo masivo que esperaban los convocantes
La última huelga general de marzo tampoco contó con el respaldo masivo que esperaban los convocantes

Sevilla- El sindicato CSIF anunció ayer que no secundará la convocatoria de huelga general del próximo 14N. En Andalucía, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios es líder en la función pública. En la reciente Mesa General –recurrida en los tribunales por la Federación Andaluza de Sindicatos Profesionales Independientes (Faspi)– tiene un 39 por ciento de representatividad. Aunque la decisión es individual, CSIF-A no participará en la convocatoria promovida por UGT y CC OO.

Con este revés, los sindicatos convocantes tendrán que hacer un esfuerzo de movilización mayor si no quieren que la cita se convierta en un fracaso. De momento, sus intentos han sido baldíos. El jueves trataron de sumar al PSOE-A a la huelga general: sólo consiguieron su apoyo y receptividad, pero los socialistas no se pondrán oficialmente detrás de la pancarta, pese a la reclamación de que lideraran la protesta.

Tampoco el Gobierno andaluz se sumará, finalmente, a la convocatoria. IU ha conseguido retrasar el Pleno del Parlamento de Andalucía previsto para ese día, pero el parón institucional de la Junta tampoco se producirá. Sólo se visualizará a través de los tres consejeros de la coalición en el Ejecutivo –Turismo, Fomento y Administración Local–. Pese a que ayer mismo el vicepresidente andaluz Diego Valderas, no descartó que el Gobierno regional estuviera en «servicios mínimos», la titular de Presidencia Susana Díaz ya corrigió al portavoz del Ejecutivo: «No se suspenderá la agenda institucional». Los empresarios también alertaron de que la convocatoria perjudicará a la imagen de Andalucía en el exterior, más aún con la Cámara cerrada. Los sindicatos han hecho caso omiso.

UGT y CC OO han puesto sus miras en colectivos como jubilados y desempleados, que no pueden realizar un paro laboral porque no están en activo. Es su fórmula para llenar las calles por si pincha la asistencia de trabajadores. Ayer mismo, utilizaron los datos de la Encuesta de Población Activa para asegurar que hay «más motivos» para la protesta. Tienen miedo a que el 14N pinche.