Las grietas que «desalojaron» a 180 vecinos ya se denunciaron en 2009

La Hispalense pagará los realojos en hoteles, pero niega que las fisuras denunciadas sean las causantes del suceso.

Las grietas provocadas por la grúa se muestran muy visibles en la calzada
Las grietas provocadas por la grúa se muestran muy visibles en la calzada

SEVILLA-La madrugada de horror podría haberse evitado. Los entre 160 y 180 vecinos desalojados a partir de la 1:35 horas de ayer de sus casas en ocho bloques de la barriada de la Renfe, en la Macarena, no se explican que unas grietas denunciadas hace más de un año hayan podido finalmente amargarles durante una jornada –como mínimo– la existencia.Las alarmas se dispararon en la tarde del miércoles, cuando se detectaron varias grietas en fachadas y viviendas debidas a una grúa que opera en la construcción de un parking de la Universidad de Sevilla en la calle Albucasis. De madrugada, los edificios de las calles Ter, Taf, Talgo y Abulcasis tuvieron que ser desalojados y, ya a las 4:00, se determinó la evacuación de otros tres inmuebles en un operativo de la Delegación de Convivencia y Seguridad, que fue «determinante», según el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, para evitar la desgracia.Cuarenta y cinco adultos y seis niños fueron alojados en hoteles; el resto, decidió ir a casa de sus familiares. La Universidad de Sevilla ha anunciado que pagará el montante derivado de los realojos, al tiempo que, ya en la tarde de ayer, cuarenta de los afectados pudieron volver a sus casas, después de que se retirara la grúa causante de las grietas al derrumbarse. El suceso causó una honda impresión en el vecindario, en el que residen numerosos jubilados. «Pasamos mucho miedo porque pensamos que se iba a caer todo», comentó a Europa Press Televisión Encarnación, una vecina. Por su parte, el presidente de la asociación vecinal Barqueta-Renfe, Bernabé García, calificó de «dantesca» la situación vivida y destacó el «nerviosismo de los vecinos», ya que la «grúa había cedido muchos grados».Pasados los momentos de gran tensión, llega la hora de las valoraciones y las responsabilidades. Los vecinos anunciaron ayer mismo que interpondrán una demanda por «negligencia» contra el Ayuntamiento y la constructora, ya que, señaló Bernabé García, los daños por los trabajos en el aparcamiento estaban denunciados desde el 28 de enero de 2009. La Universidad de Sevilla, encargada de las obras, mantuvo que las grietas que dispararon las alarmas son «totalmente distintas» a las notificadas por los vecinos hace año y medio, si bien el rector de la institución, Joaquín Luque, dijo «asumir la responsabilidad» de los daños.Por su parte, el alcalde señaló que la Gerencia de Urbanismo ya trabaja en un informe que aclare las «circunstancias» del hecho a fin de tomar «las medidas correspondientes».

Brechas de 16 centímetros en la calzada y los edificios en apenas 8 horasEl gerente de Urbanismo, Miguel Ángel Millán, confirmó que la orden de desalojo se dictó tras registrarse grietas de hasta 16 centímetros en la calzada y en los inmuebles en un intervalo de ocho horas. Millán calificó de «incontrolable» e «imprevisible» la formación de estas fisuras. Asimismo, recordó que Urbanismo ya hizo inspecciones en 2008 y volvió al solar el pasado 28 de abril con motivo de la vuelta al trabajo en la zona tras una pausa por problemas de financiación. Por su parte, los técnicos municipales que se desplazaron ayer a la zona aludieron a la presencia de agua estancada o a la retirada de lodos como posibles causas del derrumbe de la grúa. La obra sufrió anegaciones por las fuertes lluvias de este invierno y los vecinos pidieron entonces que se actuara para evitar que se produjeran plagas de insectos y roedores.