Barcelona

«No quiero un país de izquierdas con un gobierno de derechas»

Montilla pide a los que votan en las generales que no se abstengan ahora

Montilla afirmó ayer que en estas elecciones se decide entre izquierda y derecha, entre Estatut e independencia, entre justicia y desigualdades
Montilla afirmó ayer que en estas elecciones se decide entre izquierda y derecha, entre Estatut e independencia, entre justicia y desigualdadeslarazon

VILADECANS- El siguiente dato es muy conocido, pero no pasa un día de campaña sin que los socialistas piensen en él. El PSC ha ganado todas las elecciones generales que se han celebrado en Cataluña desde 1977, pero sólo ha logrado más votos que CiU en los comicios autonómicos de 1999, cuando Maragall fue candidato. La aspiración del PSC es que su mayoría en las generales –lograda siempre de la mano del PSOE– se visualice también en las autonómicas y a ese sueño apeló ayer José Montilla en un mitin en Viladecans. «Quiero que la Cataluña silenciosa hable y decida. No quiero un país de izquierdas con un Govern de derechas. Quiero todos los votos de la mayoría, que no falte ninguno, para que después no tengamos que arrepentirnos», afirmó.
El caso es que existe una bolsa muy importante de la población catalana que sólo acude a los colegios electorales cuando hay que escoger la composición del Congreso, pero que ignora la renovación del Parlament. El PSC sabe que buena parte de esta gente se concentra en el área metropolitana de Barcelona y, por eso, Montilla está peinando literalmente el denominado «cinturón rojo». Cornellà, Sant Boi de Llobregat, L'Hospitalet, Badalona... Ayer, Viladecans y hoy Santa Coloma.
En todas las poblaciones, el candidato del PSC lanza la misma advertencia: «Todas las encuestas pronostican una gran abstención». Y, a continuación, pide a sus simpatizantes más fieles que convenzan al al máximo número de personas posibles de las bondades del proyecto socialista. «¡Nos tenemos que mover!», exclama el presidente de la Generalitat.
El mitin de ayer en Viladecans no fue una excepción. Montilla comenzó atacando a Convergència i Unió, a cuyos dirigentes definió como «lobos con piel de cordero» y siguió alertando de los riesgos de su victoria: que CiU pacte con el PP y que las relaciones con el resto de España entren en una fase de incerteza.
El candidato está convencido de que usando al PP como espantajo, subrayando los avances sociales de su gobierno y echando mano de las primeras espadas del PSOE va a lograr rectificar los pronósticos de los sondeos. Incluso dice que «la reacción ya ha comenzado». «La reacción ya es un hecho, una realidad. Yo noto a la gente animada», decía ayer desde la tribuna.
Al parecer, hay datos del PSC que demuestran este repunte, pero también es cierto que sus adversarios no están muy nerviosos porque apenas están tomando riesgos en esta campaña. Así que Montilla va a seguir con su estrategia, ayer verbalizada: «Vamos a hacer una campaña en positivo, explicando cuáles son nuestras propuestas, pero también describiendo a nuestros rivales». ¿Y sabén qué? «Vamos a obtener un gran resultado». Faltan 13 días para verlo.


Sitio:
Pabellón Cúbic de Viladecans
asistentes
Unos 2.000. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, protagonizó el mitin. El alcalde de Viladecans, Carles Ruiz, y la número 10 de la lista del PSC, Eva Granados, hicieron de teloneros.
la maldad:
La similitud del nombre del pabellón Cúbic con el proyecto urbanístico Cubics de Santa Coloma, bajo sospecha