Soraya vs Soraya

En la esquina izquierda, la debutante Soraya Rodríguez. Con traje gris oscuro, blusa beige y gesto serio se enfrentaba por primera vez a su contrincante. En la otra esquina, la veterana Soraya Sáenz de Santamaría. Con cuatro años de experiencia en el ring parlamentario, elegía para la ocasión los mismos colores que su oponente. Una coincidencia más para dos mujeres que no sólo se llaman igual. A su origen vallisoletano se une que estudiaron Derecho en la misma Universidad. Hasta aquí las similitudes. Las diferencias se escuchaban nada más comenzar el combate. La aspirante estuvo a la altura; aunque la veterana tenía respuestas en la recámara para el contraataque que tanto le gusta. Con la reforma laboral, como arma arrojadiza, la nueva portavoz del PSOE le buscó las cosquillas a su tocaya. La pelea comenzaba con un directo, al estilo Rubalcaba, que la vicepresidenta lograba esquivar recordándole a su adversaria su condición de novata. Segundo intento. Esta vez con un izquierdazo, acusando de mentirosa a la número dos del Gobierno. Pero Sáenz de Santamaría demostraba tener buena cintura y respondía con un «mucha descalificación y poco argumento». El «round» lo terminaba arrinconando a su adversaria y sentenciando que el único empresario que unilateralmente bajó los sueldos fue Zapatero con su recorte de las nóminas de los empleados públicos. El combate acababa sin KO, más que nada, porque la campana sonó antes de tiempo. Los estilos están bien diferenciados pero la contienda promete. Habrá que esperar hasta la segunda entrega de este duelo de Sorayas.