Alessandra es lo primero

MADRID- Así es Stoner. Igual de contundente dentro que fuera de la pista. Tan valiente para poner su Honda al límite como para anunciar en el mejor momento de su carrera, que el próximo mes de noviembre lo deja para siempre. «Después de mucho tiempo pensando y hablando de esto junto a mi familia he decidido que dejaré de correr al final de esta temporada. No seguiré compitiendo en 2013 y dedicaré mi vida a hacer cosas diferentes», aseguró.

Era un jueves tranquilo en Le Mans hasta que Casey tomó la palabra al comienzo de la conferencia de prensa oficial previa a cada Gran Premio. Sólo él sabía que iba a dar una noticia muy importante, y quizá por eso su esposa Adriana estaba presente por primera vez desde que el pasado 16 de febrero diera a luz a Alessandra, una niña que dormía plácidamente a unos pocos metros en el «motor home», ajena al enorme revuelo que su papá iba a generar. Él insiste en público en que la llegada al mundo de la pequeña no tiene nada que ver, pero parece claro que ha sido una de las razones que le han llevado a tomar una decisión que tenía muy madurada. Se pasó toda la pretemporada contestando a la pregunta de si ser padre le haría arriesgar menos. Siempre respondía que no, y no mentía. Sus planes no pasaban por convertirse en un piloto más lento, sino en dejarlo siendo el mejor.

Más de dos años llevaba esta idea rondando por su cabeza hasta que ha dicho basta. Dice haber perdido la pasión que sentía por la gasolina. «No es una decisión de última hora. Tras muchos años de practicar este deporte que amo y por el que yo y mi familia hemos hecho muchos sacrificios, y de luchar por llegar hasta el lugar en el que ahora me encuentro, este deporte ha cambiado hasta el punto de que he dejado de disfrutar. He perdido la pasión que siempre tuve y creo que lo mejor en estos momentos es retirarme», dijo, con un claro tono de censura hacia los organizadores del campeonato: «Siempre ha habido cosas que me han decepcionado y otras que adoraba de este deporte, pero ahora el balance entre ambas es negativo y no puedo seguir. Si pudiera, diría que continúo una temporada más, pero entonces ¿cuándo pararía? Así que he decidido acabar con todo», concluyó.

El anuncio de su marcha conmocionó el «paddock», a pesar de que dos revistas especializadas («Motosprint» y «Solo Moto») habían publicado ya sus intenciones y de que siempre ha dejado claro que no era nada partidario del «ruido» que rodea al Mundial. Nunca ha disfrutado con la parafernalia que envuelve este mundo y por eso, nada más bajarse de la moto en cada Gran Premio, «huía» a su rancho en Australia a pescar o cazar con arco.

Ayer, no hizo otra cosa más que ser coherente con sus pensamientos y con su intención de «no estar más allá de los 30 en el Mundial». Se irá con 26 años, renunciando, como mínimo, a dos temporadas de contrato con Honda a razón de más de cuatro millones por cada una, y puede que como tricampeón del mundo. Demasiadas tentaciones para marcharse. Pero así de atípico es Stoner.

 

El Mundial sin el australiano
El adiós de Casey Stoner ha sido algo así como el primer movimiento del mercado de pilotos para la próxima temporada. Su marcha deja libre una Honda oficial en el Team Repsol, un hueco que no puede ser ocupado por «cualquiera». Los japoneses van a hacer todo lo posible para que el sustituto sea Marc Márquez. Para eso habría que cambiar la regla que obliga a los pilotos novatos a llegar a MotoGP a través un equipo satélite, algo en lo que Honda ya está trabajando. En este caso, Marc y Dani Pedrosa compartirían colores, ya que resulta muy complicado imaginar el fichaje de Jorge Lorenzo o la vuelta de Valentino Rossi a la que fue su casa.