Bildu no seas malo

La Razón
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Aunque sirve de poco, lo recordaremos una vez más: el problema del País Vasco no es sólo el terrorismo sino el totalitarismo nacionalista, que es un problema más amplio y del cual el terrorismo es consecuencia. De este modo, se ampara al terrorismo siempre que no se frena al totalitarismo. De este modo, el llamamiento de Rubalcaba ayer en Bilbao a «no relajarse en la lucha antiterrorista» constituye la apoteosis de lo sangrante ante un brazo político de ETA que está haciendo pedorretas a la democracia española, o sea lo que era previsible, en el Ayuntamiento de San Sebastián, en la Diputación de Guipúzcoa y allí donde le dan una tribuna para enseñarnos el pompis. ¿Qué otra cosa que relajarse ante el terrorismo es tratar a Bildu como a un niño traviesillo cuando a quien representa es a una ETA que está marcándonos de manera muy consciente su terreno? El desastre socialista en la lucha antiterrorista –que debe ser antes «antitotalitaria»– es tan general que exige una regeneración que empiece por la ilegalización de Bildu y por la propia Justicia, por la Audiencia Nacional y su ofensivo culebrón de excarcelaciones, por el Tribunal Constitucional y por el propio Supremo, que ahora le rebaja diez años la condena a ese mismo «Txapote» al que le vimos reírse con la novieta de la salvajada que habían hecho con un pobre concejal de Ermua.