«La vieja SGAE ya no existe»

Antón Reixa es desde ayer el nuevo presidente de la Sociedad General de Autores y Editores, la SGAE. Así lo decidió la junta directiva de la entidad por 24 votos a favor de un total de 37. Atrás quedaban dos semanas de conjeturas y llamadas en las que se especuló sobre la posibilidad de un pacto entre el bloque de Reixa, Aunir, que fue la fuerza más votada en las elecciones a la junta directiva del pasado 26 de abril, con 14 miembros elegidos, y la lista de José Miguel Fernández Sastrón, DOM, que obtuvo 9. La primera reunión de la junta tenía ayer en su orden del día el nombramiento del sustituto de Teddy Bautista al frente de la entidad de derechos de autor. De hecho, los nuevos estatutos hacen coincidir en el cargo de Reixa lo que hasta ahora eran dos: el presidente de la junta directiva y el presidente ejecutivo de la entidad.

Compromiso colectivo
Tras el escándalo que azotó a la SGAE en julio de 2011, con intervención de la Audiencia Nacional e imputación de algunos de sus ya ex altos cargos, acusados de diversos delitos monetarios por una trama de empresas fantasma parasitarias que durante años presuntamente vampirizaron el capital de los socios, la entidad comenzó un proceso de «refundación» que tuvo su cénit en unas concurridas elecciones, y su penúltimo acto en el nombramiento, ayer, de Reixa, tras una intensa jornada, aunque desde este momento queda mucho trabajo por hacer en la sociedad. Junto a Reixa, Miguel Hermoso y Fermín Cabal serán los vicepresidentes en representación de los colegios de Audiovisual y Gran Derecho, respectivamente. En la junta directiva también se aprobó la composición del consejo de dirección de la entidad, que formarán representantes de tres empresas de editores, el propio Cabal, Carles Alberola, Julio Altares, Enric Gomá, Fernández Sastrón, Manuel Aguilar, Javier Losada y José Zárate.

Un sonriente Reixa acaparó flashes y micrófonos al final de la tarde, tras más de cuatro horas de reunión: «Hoy es el día de los autores, el día en que los protagonistas son los autores», comenzó diciendo. Y enarboló dos conceptos clave tras el escándalo de los últimos meses: «Autocrítica» y «compromiso colectivo». Lo siguiente, se esperaba: «Los 39 miembros de la junta directiva coinciden en que no hay vuelta atrás: la SGAE va a cambiar. La vieja SGAE ya no existe». Reixa destacó el importante repertorio de los autores y el trabajo de los empleados de la casa como sus dos grandes valores, y aseguró, sobre la relación de la entidad con los medios de comunicación, que aspira a que, a partir de ahora, la SGAE sea una entidad más discreta: «Los autores estamos en el planeta para gustar. El morbo se ha extinguido».

En las próximas fechas, al nuevo Gobierno de la entidad le espera una «apretada agenda», según su presidente. El cantante de Os Resentidos, gestor cultural y productor, se enfrenta a retos bastante diferentes a los que está acostumbrado, aunque los afronta sin miedo «y muy honrado». Así, lo primero será «establecer las prioridades, que tienen que ver con revisar el presupuesto de 2012, acometer un plan de eficiencia de la entidad, que afronte entre otras cosas el problema de Arteria y preparar una próxima Asamblea General ordinaria, que tendrá lugar el 28 de junio, en la que se revisarán los estatutos y se rebajará el perfil del presidente y el vicepresidente», que le resultan, estos últimos, «insultantes». En próximas fechas, además, deben nombrar un consejero delegado y cuidar las relaciones internacionales.

Al margen de esta Asamblea General ordinaria, Reixa anunció otra extraordinaria, pero también dejó claro que la anunciada revisión de los estatutos de la entidad, que comenzará a proponerse en breve, será un proceso que llevará tiempo. «Yo doy un plazo máximo de dos años para que la SGAE se dote de un nuevo estatuto», apostó. Y dejó caer otra frase de las que no admiten vuelta atrás: «Quiero instarle al Ministerio de Cultura para que ejerza de la forma más eficaz su tutela». Preguntado por el sueldo que cobrará, dado que en público había dicho durante la campaña que era inmoral lo que ganaba Bautista, el nuevo presidente dijo que no está en su mano decidirlo, ya que deberá ser el órgano correspondiente de la entidad el que lo haga. Pero sí dio una pista: su sueldo se ajustará, no al del antiguo presidente ejecutivo (Bautista), sino al del antiguo presidente de la junta directiva, lo que lo situará entre 50.000 y 70.000 euros, aproximadamente.

La junta directiva estaba convocada a las 15:30 en primera convocatoria, y a las 15:35 ya se dejó ver por la entidad a Fernández Sastrón y su equipo. Sólo diez minutos después, Reixa, acompañado de algunos de los hombres fuertes de su candidatura, hizo su aparición. Ya al filo de las 16:00, entraban en la madrileña sede de la entidad algunos miembros electos de la tercera lista más votada, Autores Más Que Nunca (que sacó seis representantes en las elecciones), con Ana Diosdado, Imanol Uribe y José Luis Cuerda como rostros más visibles. Además de Eva Yerbabuena (que está embarazada), únicamente faltó a la cita el independiente Miguel Ríos, de viaje en Chile, quien sólo dos días antes había rechazado, según publicó LA RAZÓN, la presidencia. Un ofrecimiento de consenso en un momento en el que las negociaciones entre DOM y Aunir estaban poco claras, aunque parece que puso en fuga al cantante granadino, según se bromeaba en los pasillos. Las diferencias entre ambos bloques se hicieron patentes en los últimos días, y ya anteayer estaba claro que la elección de Reixa, de ser, sería gracias a los votos de Autores Más que Nunca.

Los editores decidieron
Pero hubo un cuarto actor en esta obra teatral con el que en principio no se había contado: los ocho representantes del Colegio de Editores, a los que todos los análisis daban por neutrales. Parecía que se sumarían al acuerdo que saliera de las candidaturas principales, fuera el que fuera, pero al final resultaron decisivos. Antes incluso de que comenzara la junta directiva, uno de sus representantes, Álvaro de la Torre, dejaba caer la noticia: apoyarían a Reixa «en bloque, por ser la lista más votada». Así las cosas, la mayoría necesaria, 22 votos, estaba servida. Con todo, la tensión se mantuvo y no fue hasta las 20:15 cuando se abrieron las puertas de la Sala Manuel de Falla del Palacio de Longoria y la Prensa confirmó lo que se sabía desde primera hora de la tarde.

 

Un autor polifacético y heterodoxo
Antón Reixa tiene vocación artística suficiente como para haber pertenecido a cualquiera de los colegios electorales de la SGAE, pues ha sido músico, poeta, artista visual, director y productor de cine. Ahora ha sumado a todas ellas la de gestor de la institución privada cultural con más poder de España. Su popularidad entre la profesión le valió una victoria electoral más contundente de lo que sus mismos compañeros de lista esperaban. Su principal reto ahora no será sólo luchar contra la alargada sombra de Teddy Bautista, sino contra su propia incontinencia verbal. Su heterodoxia, que ya demostró en poemas como «As ladillas do travesti» o en canciones de Os Resentidos, por las que se hizo conocido, le puede jugar malas pasadas en un puesto tan político. Ya tuvo que rectificar su propuesta de cambiar el nombre a la entidad.