Garzón admitió ante el TS que grabó a los abogados sin «dato incriminatorio alguno»

El magistrado del Tribunal Supremo Alberto Jorge Barreiro ha rechazado la petición de más pruebas solicitadas por el juez Baltasar Garzón en la causa que se instruye contra él por la intervención de las comunicaciones en prisión de los principales acusados en el «caso Gürtel» –Francisco Correa, Pablo Crespo y Antoine Sánchez– con sus abogados y otro defensor en esa causa.

Garzón espió a los abogados del Gürtel sin tener pruebas contra ellos
Garzón espió a los abogados del Gürtel sin tener pruebas contra ellos

En su resolución, el magistrado insiste en que hay indicios «transparentes» de que cuando Garzón acordó esa medida «no tenía dato incriminatorio alguno» contra los letrados afectados que los implicaran en la trama. Esta circunstancia, añade, fue reconocida «expresamente» por el propio Baltasar Garzón en la declaración que prestó en el Supremo.

El Alto Tribunal rechaza todas las diligencias solicitadas por el ex magistrado de la Audiencia Nacional. Entre ella figuraba la citación como testigo del magistrado del TSJ de Madrid, que se aportaran todas las sentencias del Supremo dictadas en los últimos cinco años en las que se anulaban resoluciones por haberse ordenado intervenir comunicaciones orales «de todo orden» –solicitud «cuando menos algo curiosa y extravagante»– y, por último, reclamaba que pudiese declarar otra vez ante el Supremo.

El instructor insiste en que las diligencias pretendidas por el juez «no resultan imprescindibles ni determinantes a la hora de condicionar el acceso a la fase intermedia del proceso» y, a la vez, recuerda que la defensa de Garzón no solicitó ninguna diligencia desde mayo a octubre de este año. «Si realmente fueran necesarias –la práctica de esas diligencias–, ya las habría solicitado», destaca Alberto Jorge Barreiro.

En cuanto a la petición de Garzón de volver a declarar, el instructor de la querella recuerda que ya escuchó su versión durante más de tres horas, en las que dio «las explicaciones que consideró pertinente aportar».

En cuanto al recurso de Garzón contra el auto en el que apreciaba indicios de delito en sus decisiones de grabar a los abogados con sus clientes, deja en suspenso su tramitación hasta que pueda disponer de las conversaciones grabadas, declaradas secretas.