Crisis económica

Antipatriotas

La Razón
La RazónLa Razón

Los organismos internacionales saludaron o no condenaron la irresponsable política económica de los socialistas. Decían que no pasaba nada y que no iba a haber crisis. Una y otra vez Smiley se ha escudado en su opinión para justificar las fechorías del Gobierno español. Y ahora, maldita sea, le dan la espalda. El último, la OCDE, cuyo informe semestral acaba de asegurar que el paro no caerá al nivel de 2007 (8,6 %) hasta el año 2026 (8,9 %), nada menos. Antes del estallido de la crisis éramos sólo un puñado de antipatriotas los que advertíamos de su llegada, mientras que la ONU, el FMI, la OCDE, callaban y daban así voz al mejorable régimen socialista. ¿Qué va a decir Smiley ahora? ¿Es que la OCDE era muy buena antes y hoy se ha vuelto muy mala? Pues ni una cosa ni otra, la verdad. Los organismos internacionales son burocracias perfectamente prescindibles, en el mejor de los casos, o abiertamente nocivas, en el peor. La misma falta de rigor que padecieron antes, al no percibir la inminencia del colapso económico, les afecta ahora, cuando auguran un horizonte lúgubre a un plazo increíblemente extenso para lo que son las capacidades pronosticadoras de los economistas. En fin, su arrogancia empalidece frente a Valeriano Gómez, autor de la perla económica de la semana que leí en LA RAZÓN: «el Gobierno ha reforzado el sistema de protección social pese a la crisis». Eso es patriotismo, claro que sí.