Grecia: o recortes o quiebra

O Grecia aprueba el plan de ajuste o Europa dejará que el país se vaya a la bancarrota. Éste es el contundente mensaje que, sin paños calientes, lanzó ayer la Comisión Europea en vísperas del crucial voto en el Parlamento griego del plan de ajuste de 78.000 millones de euros (28.000 en recortes y los 50.000 restantes en privatizaciones).

Grupos anarquistas se enfrentaron con la Policía griega a las puertas del Parlamento en Atenas
Grupos anarquistas se enfrentaron con la Policía griega a las puertas del Parlamento en Atenas

Si Bruselas apretaba por un flanco, la pinza la completó la calle griega, dispuesta a presionar hasta el final para que sus diputados rechacen el tijeretazo teledirigido desde Bruselas y Washington. Así culminan diez días desde que la UE decidiera bloquear los 12.000 millones de euros del quinto desembolso del rescate aprobado el pasado año, de 110.000 millones. Entonces, los ministros de Finanzas de la eurozona ya indicaron que este dinero, que Grecia necesita para evitar el impago a mediados de julio, sólo se desbloquearía si los griegos aprobaban las medidas de ajuste que necesita para empezar a poner la economía en orden y cumplir con sus prestamistas, la UE y el FMI.

Advertencia
Pero ayer el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, elevó el tono de la presión, y la amenaza, para decir que «la única manera de evitar el impago inmediato» es que el Parlamento heleno apruebe hoy el duro ajuste. La primera bancarrota de un país del euro no sólo dañaría la solvencia de la moneda común, sino que produciría un terremoto financiero en toda la eurozona por los seguros de impago de la deuda soberana y dejaría muy dañados a los bancos griegos.

Los europeos no se pueden permitir una bancarrota griega que dispararía una crisis similar a Lehman Brothers en Europa. Pero Rehn volvió a dejar claro que «no hay Plan B» para cerrar la puerta a la complacencia griega. Es decir, o el Gobierno socialista de Yorgos Papandreu saca adelante el plan, o la eurozona volverá a temblar. Y no lo tendrá fácil, pues tras la negativa expresada el fin de semana por dos diputados socialistas a apoyar el ajuste, Papandreu sólo cuenta con 153 votos a favor, dos más de los necesarios, si bien otros dos parlamentarios todavía hoy no han decidido el sentido que tendrá su voto. De momento, Papandreu sacó ayer adelante en comisión la ley marco que acompaña a los recortes.

Protestas y disturbios
La votación se producirá en un clima de gran tensión y agitación social. Ayer se celebró la primera de las dos jornadas de huelga general convocadas por los sindicatos contra los recortes. Desde primera hora de la mañana, miles de personas se concentraron en la plaza Sintagma, frente al Parlamento heleno, para rechazar el ajuste. Al finalizar el acto organizado por las centrales, la plaza se convirtió en un campo de batalla. Grupos de protestantes con pasamontañas y pañuelos y que enarbolaban banderas negras, símbolo del anarquismo, arrancaron losas de mármol y barras metálicas que arrojaron contra los agentes, además de destrozar parte del mobiliario. Seis personas resultaron heridas en los enfrentamientos.