La defensa de Camps demuestra al jurado la exigua actividad de su tarjeta

VALENCIA- Quinto y último día en la fase documental. Hoy se cumple la sesión número 25 del «caso de los trajes» y por fin se oirán las conclusiones de las partes. Ayer el abogado del expresidente de la Generalitat, Francisco Camps, mostró al jurado las pruebas que considera claves para su defensa. Entre ellas, se encuentran los extractos de compra de El Corte Inglés de los últimos diez años en los que se puede comprobar cómo el expresidente pagaba siempre en efectivo.

También se ordenó la exhibición de unos folios que recogen las compras realizadas con su tarjeta de crédito durante la última década. A pesar de que corresponden a un periodo tan largo de tiempo, no han sido necesarias más que cinco hojas. Son todo argumentos para reforzar su defensa. Camps pagó sus trajes en efectivo, como suele hacer con el resto de sus compras, y no pidió tique ni factura porque no pensaba ni cargarlos a la cuenta de la Generalitat, en concepto de gastos, ni desgravarlos.

Del mismo modo, indicó al jurado en qué lugar se encuentran las pruebas que confirman que los días que se le atribuyen los tiques de compra de Milano, el expresidente tuvo agenda pública en la Comunitat Valenciana, por lo que no pudo estar al mismo tiempo comprando en Madrid.

Del mismo modo, insistió al jurado en las pruebas que confirman la existencia de facturas falsas y remitió a dos escritos que confirman, uno, que Álvaro Pérez, «El Bigotes», comenzó a organizar actos para el PP antes de que Camps fuese presidente del partido, concretamente en 1999 y otro, elaborado por el Consell Jurídic Consultiu que afirma que el presidente de la Generalitat no tiene capacidad alguna de adjudicación.

Por su parte, la defensa del expresidente del PPCV, Ricardo Costa, incidió en la declaración de su secretaria que afirma que habló con el sastre José Tomás para decirle que le había dado el dinero de los trajes a «El Bigotes». Esta versión fue confirmada por el sastre quien admitió que la llamó para agradecerle el pago.

La acusación particular solicitó la audición de ocho conversaciones tefelónicas. En éstas se pone de relevancia la amistad entre «El Bigotes» y Costa. En una de ellas, Costa le pide al primero que le sugiera a Camps que le haga conseller aprovechando que va a cenar en su casa. Este nombramiento nunca se produjo.