Super Bowl: Hollywood invade Texas

En el fondo, ¿qué importa quién haya ganado en la final de la Super Bowl? Lo que realmente cuenta es reunirse con los amigos y acudir a las fiestas de esta gran final de fútbol americano. Este año tuvo lugar en Dallas (Texas) y se retransmitió por la cadena de televisión Fox. Si estas reuniones –fuera o dentro del estadio– son VIP, exclusivas y llenas de famosos, entonces, mucho mejor. Y, así, al día siguiente se puede hablar de qué se estuvo haciendo durante la Super Bowl, que este año enfrentó a los Green Bay contra los Pittsburgh Steelers.

Entre los asistentes al estadio, se pudo ver a los actores Hugh Jackman, John Travolta, Adam Sandler, Jennifer Aniston, Catherine Zate-Jones y Michael Douglas, Owen Wilson y Jamie Foxx, que crecieron en Texas, así como el jugador de béisbol dominicano Álex Rodríguez y su novia –ahora sí, ahora no– Cameron Diaz.

Aniston cenó antes de la final en uno de los mejores restaurantes de Dallas, Al Biernat´s, donde coincidió con otras estrellas. Las mesas fueron ocupadas por Demi Moore, Ashton Kutcher, Álex Rodríguez y Mario López.

Incluso el presidente Barack Obama tuvo su fiesta de la Super Bowl en la Casa Blanca.
El menú de la velada, formado por pizza, hamburguesas y patatas fritas, fue criticado por los republicanos porque no lo consideran un buen ejemplo de dieta saludable, sobre todo, después de que la Primera Dama, Michelle Obama, haya emprendido una campaña para que los niños coman más fruta y verdura.

Nada nuevo

Desde el episodio de 2004 con el «pezón-gate» de Janet Jackson, cuando se le vio un pecho a la cantante durante la actuación del intermedio, Estados Unidos mira con lupa la intervención musical del descanso.

Pero en esta ocasión la polémica se produjo con la artista invitada para cantar el himno nacional, a Christina Aguilera, que olvidó la letra y cambió algunas palabras del mismo.
Si dejamos los incidentes y anécdotas de lado, esta final ha sido un éxito para los altos ejecutivos de la cadena Fox. Con este partido, en el que los Green Bay ganaron a los Pittsburgh Steelers, superaron las cifras de audiencia de la del año pasado entre los New Orleans e Indianapolis, que había conseguido colocarse a la cabeza de la lista de los diez espacios más vistos de toda la historia de la televisión en Estados Unidos con 106,5 millones de telespectadores.

A los representantes de la empresa medidora de audiencia, Nielsen, les fue imposible facilitar datos exactos de los millones de personas que habían estado frente al televisor viendo esta última final.

Sus estimaciones apuntan, sin embargo, a que el partido de este año ha tenido un tres por ciento más de audiencia que el del año 2010, con una cuota de pantalla del 71 por ciento.