Berlín

Merkel echa el cierre definitivo a siete plantas

El Gobierno alemán prepara la desconexión y cierre definitivos de las siete centrales nucleares mas viejas de Alemania, desactivadas tras el siniestro de Fukushima, con un drástico endurecimiento de las medidas de seguridad para su funcionamiento.

La Razón
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El ministro alemán de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, y el presidente de la Comisión de Seguridad de los Reactores, Rudolf Wieland, anunciaron ayer que las nuevas normas de seguridad nuclear que impondrá el Gobierno son tan severas que su cumplimiento ya no resultará rentable para las plantas mas antiguas del país. La seguridad de los reactores ante un hipotético accidente o atentado terrorista aéreo será una de las nuevas exigencias en materia de seguridad. Sin embargo, el Gobierno federal aún debe estudiar las consecuencias legales y las posibles reclamaciones económicas de las empresas eléctricas afectadas. La nueva reglamentación incluye la prevención de catástrofes como inundaciones, la rotura de una presa, terremotos, sequías y temperaturas mas elevadas o bajas de lo normal, así como los problemas de refrigeración de una central nuclear en el caso de un largo corte eléctrico, como ha sucedido en Fukushima.
Tras la catástrofe de Fukushima el Gobierno alemán ordenó paralizar las siete centrales atómicas mas viejas del país. La canciller Merkel, hasta ahora defensora de la energía atómica, reconoció que su opinión había cambiado tras el siniestro en la planta nipona.