Las Spice mejor sin Victoria Beckham

Las integrantes del grupo se fueron de fiesta sin la «posh» tras su actuación en Londres, la última en la que se las verá juntas

Victoria Beckham, el domingo, durante su actuación en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos
Victoria Beckham, el domingo, durante su actuación en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos

Sobre el escenario aguantó la pose, incluso en su perfil de Twitter Victoria Beckham quiso evitar la polémica sobre su reencuentro con las «british» más picantes en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos, pero la realidad fue muy distinta. Después de pasearse por el gran escenario de Stratford al ritmo de «Wannabe» y «Spice Up Your Life» –con tropezón incluido que las cámaras no captaron, pero que más de uno de los presentes rápidamente lo comentó en internet–, hizo las maletas, recogió su modelito de Giles Deacon y sus Manolo Blahnik y se marchó. «¡Lo hicimos! Os quiero mucho chicas», comentó en la red la «posh» más famosa de Reino Unido. Sin embargo, mientras el resto de las Spice cenaban en un restaurante cercano al escenario londinense, de ella, ni rastro. Eso sí, antes de la actuación colgó un sinfín de instantáneas para mostrar a sus «fans» cómo se preparó para la que, en teoría, si no hay cheque en blanco de por medio que les haga cambiar de idea, fue la última actuación del grupo que más éxitos cosechó en los noventa. Tampoco se la vio en la posterior fiesta a la que asistieron Mel C, Mel B, Geri Halliwell y Emma Buton, en la que la Spice deportista no paró de bromear con Mel B sobre su modelito de Cat Woman de Zuhair Murad, que no se quitó en toda la noche, a diferencia de sus compañeras que rápidamente cambiaron su «look».

«Las voy a golpear»
También estuvo ausente cuando las cuatro chicas picantes se fotografiaron junto al cantante de Oasis, Liam Gallagher, con quien durante un tiempo mantuvieron una guerra abierta después de que éste declarara en 1997 que no acudiría a los populares «British Awards» porque «si me encuentro con las Spice las voy a golpear», confesó. Pero ha llovido mucho desde aquella polémica e incluso ellas bromearon con él el domingo repitiendo la polémica frase. La que no olvida las rencillas entre las integrantes del grupo es quien por aquellos años era conocida como Victoria Adams. Parece que ahora, la mujer que huyó de España agobiada por el olor a ajo prefiere centrarse en su carrera como diseñadora, una faceta que también está dando mucho que hablar. Pocos han puesto en entredicho la calidad de sus creaciones, pero sí su precio en el mercado. El que lució el domingo Georgia May Jagger en la improvisada pasarela durante la ceremonia de clausura aseguran que supera las 1.200 libras, algo que nadie entiende al tratarse de una diseñadora novel, pues se registró como tal en 2007. Fueron muchos los comentarios que pusieron en entredicho que los diseños de la «posh» compartieran protagonismo con los de Alexander McQueen y Vivienne Westwood.

A pesar de todo, las Spice volvieron a revolucionar a la audiencia, incluso el primer ministro británico, David Cameron, tarareó aquello de «If you wannabe my lover...», ritmo que contagió al alcalde de Londres, Boris Johson.


La cara, el espejo del alma
Ellas sonreían, recreaban los gestos que las hicieron famosas en los 90 y se besaban cual amigas del instituto que llevan siglos sin verse. Todas menos Victoria, que parecía ajena al «subidón» que tenían las Spice Girls tras su actuación en Londres. La cara de la pija era un poema y salvo un pequeño desliz en el que se dejó besar por Geri Halliwell, en el resto de las fotografías no parecía integrada en el grupo. Sobre el escenario la química de las Spice también brilló por su ausencia, quizá fue el motivo por el que el realizador de la gala optó por no sacar demasiado a Victoria y así evitar que trascendiera el poco «feeling» que existe entre las cuatro cantantes y la mujer del futbolista.