La Reina Isabel II obligada a dar ejemplo

Ni tan siquiera la reina Isabel II se libró ayer de los recortes presentados por el Gobierno de coalición. El régimen de austeridad impuesto por el chancellor británico, George Osborne, para atajar el déficit público también alcanzó a Buckingham Palace, que verá reducido en un 14% su presupuesto durante los próximos dos años

La soberana ya había anunciado que este año no habría fiesta de Navidad. Además, está previsto que la partida destinada a la Casa Real quede congelada en 30 millones de libras. Para este año, la reina cuenta con un presupuesto de 36 millones de libras, aunque seis de ellos provienen de un fondo de reservas. Sin embargo, sin más reservas disponibles para los próximos años, la Casa Real británica parece no tener más alternativa que la de apretarse el cinturón. La Casa Real española, por ejemplo, ha sufrido un recorte del 9%. No son en todo caso los únicos cambios que introduce el Gobierno de David Cameron en la financiación de la jefatura del Estado. La Civil List que contaba con 7,9 millones de libras anuales a cuenta de los presupuestos generales pasará ahora a gestionarse a través de la Crown Estate, propiedad nominativa que controla la reina y que tributa en el Tesoro.

«Quedan tiempos difíciles por delante. Damos la bienvenida a los anuncios del presupuesto y a una gestión más transparente de la jefatura del Estado», dijo un portavoz del Buckingham Palace al «Evening Standard».