Y el alcaldable socialista es

Los militantes y simpatizantes del PSC de Barcelona escogen hoy a quién les representará en unas municipales donde tienen mucho que perder

Hereu parte con la teórica ventaja de tener más contacto con la militancia. Tura podría dar la sorpresa entre los simpatizantes, cuyo comportamiento de hoy es una incógnita
Hereu parte con la teórica ventaja de tener más contacto con la militancia. Tura podría dar la sorpresa entre los simpatizantes, cuyo comportamiento de hoy es una incógnita

BARCELONA-Jordi Hereu y Montserrat Tura pusieron ayer fin a dos semanas de competición para convertirse en cabeza de lista del PSC a la Alcaldía de Barcelona. Hoy, los militantes del PSC deberán votar en unas primarias inéditas en la historia del partido a nivel de Barcelona. Hereu y Tura han tratado a lo largo de estos 15 días de mantener un tono correcto en su pugna, aunque, la verdad es que no ha faltado la tensión. Los dos se juegan mucho, en especial Hereu, que si hoy pierde acabará dejando la política. Tura, en cambio, podrá mantener su puesto como secretaria de la Mesa del Parlament y, quizá, resituarse de cara al congreso que el PSC celebrará en otoño.
En cualquier caso, quien más se juega es el Partit dels Socialistes que, en estas municipales de mayo, ve más amenazado que nunca su histórico feudo de Barcelona después de más de 30 años de dominio. Los socialistas han celebrado este proceso de primarias como una suerte de revulsivo que les permita remontar sus pobres expectativas electorales. Falta por ver si verdaderamente el PSC ha cogido aire en este proceso o si, por contra, ha resultado un ejercicio de autodestrucción. En su acto de cierre de campaña, Hereu expresó su deseo de que el ganador obtenga «una victoria holgada» para lanzarse a unas elecciones más que complicadas para el PSC.

Una incógnita
El resultado de hoy es una incógnita, sobre todo por lo que respecta a unos simpatizantes –un total de 8.616–, los cuales el partido no controla y cuya movilización en la jornada de hoy es difícil de estimar.Se sospecha, en cambio, que la militancia, cifrada en 3.416 personas, se decantará por la candidatura de Hereu, ya que el alcalde de Barcelona es un hombre de partido que conoce a los afiliados y que se mezcla con ellos.
Una victoria de Hereu supondría un balón de oxígeno para el alcalde, aunque la realidad es que las encuestas le dan como perdedor de las municipales. Una victoria de Tura daría, aparentemente, más opciones al PSC para defender el feudo de Barcelona, aunque la ex consellera tampoco parte con ventaja en los sondeos publicados hasta ahora.
Tura ha tenido que cargar durante la campaña con el pesado lastre de ser vecina de Mollet del Vallès y no tener la intención de trasladarse a Barcelona. Representa, en cierta manera, la candidatura metropolitana. La aspirante, en todo caso, se mostró muy satisfecha del proceso porque, según dijo, ha supuesto «el inicio de una nueva manera de hacer política». «Tenemos que hacer una política diferente, el partido tiene que cambiar», dijo.
La ex alcaldesa de Mollet del Vallès ha contado con el apoyo de Pasqual Maragall y siempre ha negado que fuera la preferida del aparato del PSC. Los máximos dirigentes del partido han evitado posicionarse públicamente por ninguno de ellos, pero no es ningún secreto que la cúpula guardaba diferencias con Hereu.