Tour de Francia

Preparados para la limpieza

La AMA asegura que la condena a Armstrong «puede ser una buena oportunidad para el ciclismo»

La condena a Armstrong ha removido el ciclismo
La condena a Armstrong ha removido el ciclismo

Madrid- «Una oportunidad para limpiar el ciclismo». Así se plantea la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) la sentencia contra Lance Armstrong. «La UCI puede usar este caso como un catalizador para limpiar rigurosamente su deporte y sacar fuera cualquier vestigio de programas de dopaje, que han dañado al ciclismo en la última década», dice John Fahey, el presidente de la AMA. Fahey reconoce que no basta con los controles antidopaje para detectar a los tramposos. «La sentencia de la USADA contra Armstrong se basa casi enteramente en datos no analíticos», añade.
Tyler Hamilton, uno de los excompañeros de Armstrong que testificaron contra él, duda de la capacidad de la UCI para renovarse. «En vez de aprovechar la oportunidad para insuflar esperanza para la siguiente generación de ciclistas, continúa apuntando y acusando a aquellos que han decidido hablar; esas tácticas ya no son efectivas. Pat McQuaid no tiene sitio en el ciclismo», dice.

El ciclismo tiene otra oportunidad para limpiarse, como la tuvo en 1998 con el «caso Festina». Aunque Armstrong sigue teniendo defensores. «No creo que sea culpable. Hasta ahora creo en su inocencia, siempre ha cumplido con todas las normas», afirma Miguel Indurain. «Me parece un poco raro que la sanción se base sólo en testimonios. Parece que las normas eran unas y ahora han cambiado», afirma. Eddy Merckx, sin embargo, confiesa ser uno de los engañados por Lance. «He caído en la trampa y me siento enfermo por lo que le ocurre a mi deporte. Me he encontrado con Armstrong muchas veces y nunca me habló de dopaje, médicos u otras cosas. No tenía por qué darme explicaciones, pero yo caí en la trampa», afirma.

Mientras, siguen apareciendo ex compañeros de Armstrong que admiten su dopaje. «Fui parte del ahora conocido régimen del US Postal para preparar a los ciclistas al máximo», asegura el noruego Steffen Kjaergaard.