Del «overbooking» en Barajas a las compras

Las compras navideñas fueron el recurso más utilizado por los turistas que se quedaron atrapados en la capital por el bloqueo en Barajas. Muchos de ellos aprovecharon que las tiendas del Centro están abiertas todo el año para adelantar algunos regalos que, si hubiesen podido viajar, habrían comprado en otro lugar. Otros acababan en los comercios después de pasear por los lugares más turísticos de la ciudad, adornados especialmente para la campaña navideña.

Muchos turistas aprovecharon para adelantar las compras navideñas en los comercios del centro de Madrid
Muchos turistas aprovecharon para adelantar las compras navideñas en los comercios del centro de Madrid

También contribuyó la lluvia que cayó durante toda la mañana y complicó las visitas a muchos de los monumentos al aire libre con que cuenta Madrid y también permanecer en las colas de los museos a los que muchos turistas acudieron como plan alternativo al puente y a las esperas en el aeropuerto. «Al menos aquí estamos al aire libre», comentó un grupo de colombianos que se había quedado en tierra hasta el miércoles, primero por las bajas masivas de los controladores y después por el temido «overbooking».

A causa del parón de casi 24 horas, muchos vuelos se abarrotaron por la acumulación de los que no pudieron tomar el que habían reservado y los que tenían billete para ayer. El gran problema fue que muchos aviones tenían todos los asientos reservados desde hace días, lo que complicaba el reubicar a los pasajeros atrasados en los huecos libres que dejaban las cancelaciones. Al mismo tiempo, no todas las compañías pudieron fletar naves extraordinarias para todos los destinos y algunas aerolíneas no vuelan todos los días ultramar, lo que incrementaba aun más los retrasos, especialmente en los vuelos a suramérica.

Fuese por el motivo que fuese, de las colas de los mostradores muchos viajeros pasaban a las de las oficinas de turismo, donde preguntaban por algo que hacer durante las horas que les quedaban para embarcar. De hecho, los puestos del Patronato de Turismo en Barajas han ampliado estos días las horas de trabajo para atender primero a los que buscaban un alojamiento de emergencia por culpa del caos aéreo y después para ofrecer una alternativa entretenida a esperar en el suelo de las terminales a que se solucionasen sus problemas para viajar.