La UE flexibiliza su norma sobre los transgénicos

Los expertos nacionales que componen el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y la Salud Animal han aprobado el proyecto de la Comisión Europea para admitir cierta presencia de organismos modificados genéricamente (OMG), que aún no están autorizados en la Unión Europea (UE), en las importaciones de productos destinados a alimentación animal.

El Comisario de Agricultura, Dacian Ciolos
El Comisario de Agricultura, Dacian Ciolos

El Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo disponen ahora de tres meses para examinar este reglamento. Se trata de una norma muy esperada y reclamada por los fabricantes de piensos, la industria oleícola y de tortas de oleaginosas y los ganaderos. El proyecto de reglamento prevé un umbral de tolerancia del 0,1% para las trazas o restos de OMG no autorizados en la UE en las importaciones de maíz y soja destinadas a la alimentación animal. Se da así un primer paso para garantizar la entrada en el mercado comunitario de estos dos productos, básicos para elaborar los piensos del ganado, procedentes de países como Estados Unidos, Brasil o Argentina, que tiene autorizados un buen número de OMG que todavía están prohibidos en la UE, tanto su comercialización como su cultivo. Los ganaderos temían que la norma sobre tolerancia cero sirviese para bloquear cargamentos de soja y maíz, lo que complicaría el abastecimiento en el mercado comunitario.

Mientras tanto, la Comisión Europea ha decidido suspender la concesión de la ayuda al almacenamiento privado de carne de porcino. La decisión será aplicable con carácter retroactivo al 22 de febrero. Hasta el pasado día 18, las solicitudes de ayuda en toda la UE sumaban un volumen de 139.000 toneladas, de las que el 60% correspondían a solo tres Estados miembros: Alemania (28%), España (21%) y Dinamarca (13%). Según Bruselas, los precios del porcino se están recuperando en la UE y el apoyo al almacenamiento ha contribuido a estabilizar el mercado. En el caso de España, y según el FEGA, hasta el 21 de febrero se habían presentado solicitudes para un total de 27.023 toneladas, de las que 16.298 toneladas correspondían a Cataluña.

Por otro lado, los precios del ganado porcino experimentaron nuevas subidas durante la semana pasada, que se vienen a sumar a las registradas con anterioridad. Los últimos incrementos en Lérida han sido de 0,017 euros por kilo, quedando en 1,272 euros por kilo los selectos; el cerdo normal se pagó a 1,260 y los grasos a 1,248 euros por kilo. El lechón repitió a 42 euros por animal.