Una jornada entre proyectos y reencuentros

A golpe de un discreto pincho de tortilla, tomate, anchoas y jamón daba comienzo ayer la convención del PP de Madrid. Esperanza Aguirre, junto al vicepresidente Ignacio González y el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, hizo de anfitriona de Pío Gracía-Escudero, Soraya Sáenz de Santamaría y de Ana Botella, con los que compartió almuerzo.

Un almuerzo dio ayer el pistoletazo de salida al encuentro de los populares madrileños
Un almuerzo dio ayer el pistoletazo de salida al encuentro de los populares madrileños

MADRID- El hotel Auditorium se convirtió en una gran sede «popular» llena de rincones para el recuerdo y para la participación. Más tarde se unirían a ellos María Dolores de Cospedal y Alberto Ruiz-Gallardón, que recorrieron los paneles de la exposición fotográfica sobre la historia del PP, desde la época de Alianza Popular. Las gafas de Gallardón y el bigote de Aznar fueron lo más comentado junto a los halagos a Álvarez del Manzano «porque está igual que hace veinte años».
Para inaugurar el cónclave, en el que participaron unas cuatro mil personas entre ciudadanos, políticos y expertos, se contó con Pablo Casado, presidente de NN GG de Madrid, que «abogó por flexibilizar el mercado laboral», y con un Francisco Granados que calificó de «ocurrencias» algunas de las porpuestas del líder del PSM, Tomás Gómez, como la de llevar a los escolares al extranjero a aprender inglés: «Quiere llevar a más de un millón de niños a Londres a estudiar inglés con el resultado de que todos los niños ingleses terminarán hablando español al rodearles de un millón de españoles».
La encargada de cerrar los discursos inaugurales del cónclave fue Cospedal que criticó que con el nuevo gobierno vicepresidido por Alfredo Pérez Rubalcaba «se vuelve a la España de hace 15 años, a la de las maquinaciones políticas». Una de las principales novedades de la convención fue un formato original que nunca se había utilizado para un acto multitudinario: los asistentes rodean en círculos concéntricos a los intervinientes, que hablan sentados en una butaca de diseño o de pie mientras giran sobre sí mismos. Se trata de un formato «interactivo» que utilizó Barack Obama en las primarias del Partido Demócrata y que dio buenos resultados y una mayor modernidad a las intervenciones de ayer.
Tras el pistoletazo de salida, comenzaron las ponencias y mesas redondas. La de Xavier Sala i Martín, sobre Educación, fue la más concurrida, y tras ella el siguieron «Deporte, modelo de valores», ««Sociedad en Libertad» –con Albert Boadella, Pedro Schwartz y Tomás Cuesta– y «Luchadores por la Libertad» que, moderada por Mayor Oreja, guardó uno de los platos fuertes de la jornada. De forma inesperada Aguirre pudo habló telefónicamente con el cubano Guillermo Fariñas para felicitarle por el premio Sájarov que le ha sido concedido y para decirle que su sacrificio no es en balde: «Eres un ejemplo para todos».