El PSOE se desmarca del senador díscolo y le sugiere que dimita

El PSOE no parece estar dispuesto a dejar que el escandaloso episodio protagonizado por el senador socialista Casimiro Curbelo perjudique la imagen del partido. Pero como el daño se intuye ya irreparable, importantes dirigentes socialistas se concentran en pedir públicamente a Curbelo que dimita.

La Razón
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Si el pasado sábado fue la secretaria de Política Internacional, Elena Valenciano, la que instaba al senador socialistas a presentar su dimisión por su comportamiento «lamentable», ayer fue el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, quien advirtió al presidente del cabildo de La Gomera que, si no deja el escaño, el PSOE le dejará fuera de las próximas listas electorales si se confirma el incidente.
El ministro de Fomento y portavoz del Ejecutivo aseguró que, «de confirmarse lo que parece en el atestado policial», la actuación de Curbelo «es un hecho que hay que reprobar y el PSOE lo reprueba». Y aunque evitó por todos los medios emplear de forma explícita la palabra dimisión, Blanco manifestó que le trasladarán la opinión del partido «claramente», aunque esperarán a tener «toda la información» sobre el episodio del pasado jueves, cuando el senador socialista fue detenido junto a su hijo en una sauna de la calle Orense.
Sin embargo, en el PSOE hay quien todavía insiste en defender al «senador Torrente» –que así ha sido bautizado en las redes sociales e internet, al que comparan con el personaje cinematográfico interpretado por Santiago Segura– tras su incidente en una sauna de Madrid. Ha tenido que ser el ex ministro socialista Jerónimo Saavedra quien dé la cara por el senador al afirmar que el PSOE está cometiendo «una pasada» al barajar la posibilidad de excluirle de sus listas u obligarle a dimitir por un incidente en el que, a su juicio, existen todavía «versiones contradictorias». Y trató, además, de justificar su comportamiento alegando que son situaciones que pertenecen a la vida privada. «No se puede reprochar a un político que celebre el fin de carrera de su hijo en una sauna o en un prostíbulo», afirmó.
El actual concejal socialista en la oposición del Ayuntamiento de Las Palmas lamentó que el altercado haya estado presidido por lo que calificó como «un desmedido morbo hipócrita» por haber puesto en el punto de mira a un político y confió en que su formación no esté «contagiándose de la intolerancia de determinados sectores del PP».
En esa misma línea se pronunció el ex presidente del Gobierno de Canarias Lorenzo, quien calificó de «puritanos» a los miembros del PSOE que han pedido la dimisión del senador tras su incidente en la sauna.